Eficacia de la terapia craneosacral en el tratamiento de los cólicos infantiles. Un ensayo controlado aleatorio

1. Introducción

El cólico infantil es una condición clínica acompañada de repetidos y
llanto prolongado con dificultades para calmar y necesidades fisiológicas insatisfechas.1 Se encuentra en 3-4 de cada 10 niños pequeños2 con diferentes condiciones ambientales y socioeconómicas. Su intensidad y duración varían de un bebé a otro, comenzando en los primeros 15 días de vida y que dura hasta el sexto mes, aunque puede comenzar a disminuir en el tercer o cuarto mes.
Durante muchos años se ha utilizado el Criterio de Wessel4 para el diagnóstico del cólico: llanto incontrolado e inexplicable de más de tres horas al día y más de tres días a la semana durante tres semanas.
Sin embargo, estudios más recientes sugieren la existencia de otros síntomas relacionados con el cólico infantil, como la dificultad para expulsar gases y el estreñimiento.
La incapacidad de calmar a los bebés es estresante para los padres y los profesionales de la salud, y también afecta a la calidad de la vida familiar. El cólico infantil es una condición benigna de etiología multifactorial. El cólico se ha asociado con inmadurez gastrointestinal, alteraciones en la microflora fecal, alergia a la proteína de la leche de vaca, intolerancia alimentaria y factores traumáticos en el embarazo, el parto y el cuidado postnatal.
Los enfoques terapéuticos para el tratamiento del cólico infantil son diversos.Hay estudios que discuten la administración de drogas, probióticos, modificaciones dietéticas y nutricionales, asesoramiento conductual para los padres, acupuntura, fisioterapia reflexológica y terapia manual, entre otros.
La terapia manual se está adoptando fácilmente como un remedio para los padres y las familias, y se está integrando en el sector de la salud como un método seguro para el tratamiento del cólico infantil.
Las aplicaciones de la terapia manual son muy diversas. Incluyen la manipulación de la columna vertebral, la osteopatía visceral y la terapia craneosacral. Aunque la mayoría de los estudios sobre la terapia manual y el cólico infantil muestran datos positivos que favorecen su uso como un enfoque moderadamente seguro, todavía no se ha alcanzado un consenso sobre los datos en cuanto al enfoque de terapia manual más preciso para esta condición clínica.
La terapia craneosacral (TCS) es un tratamiento no invasivo que incluye la terapia manual con luz para lograr la relajación de las restricciones fasciales y mejorar el impulso rítmico craneal (IRC).38,39 Las estructuras craneales, el líquido cefalorraquídeo (LCR), las membranas cerebrales y el canal espinal están conectados. Por lo tanto, cualquier alteración o restricción del movimiento puede causar una respuesta somática y afectar al sistema musculoesquelético, a los sistemas vascular y endocrino, así como al sistema nervioso autónomo (SNA).
Los estudios del CST informan de resultados clínicos positivos en cuanto a la reducción del dolor, las funciones del sistema nervioso autónomo y la mejora de los patrones de sueño. No obstante, sigue siendo necesario seguir investigando con una metodología más rigurosa a fin de poder sacar conclusiones firmes sobre su eficacia. El CST demuestra ser seguro para los bebés y los niños prematuros. El CST es aplicable a los bebés que experimentan dificultades para amamantar, plagiocefalia, otitis media y cólico infantil. Dos ensayos clínicos aleatorios (ECA) que evaluaron el CST para el tratamiento del cólico infantil mostraron resultados positivos; se redujo el llanto y aumentó el sueño. Un ensayo 32 midió los efectos de una sesión de osteopatía craneal contra el grupo de control. El otro ECA comparó dos tratamientos manuales, aplicando la manipulación espinal a un grupo y la descompresión occipital-sacral al otro grupo. El toque respetuoso y ligero aplicado en el CST puede ayudar a reducir el estrés generado en el cuerpo de los recién nacidos durante el parto y los primeros días de vida. Nuestra hipótesis es que los bebés con cólico infantil que reciben CST podrían mostrar una mejora significativa en los síntomas del cólico infantil (una disminución en el llanto y la gravedad del cólico, así como una mejora en el sueño) en comparación con un grupo que no recibe CST. Considerando el impacto social y económico que el cólico infantil tiene en las familias, consideramos importante validar el CST como un remedio para este problema. Por lo tanto, este estudio tiene como objetivo investigar el efecto que el CST  tienen en horas de llanto, horas de sueño y gravedad del cólico infantil, en comparación con un grupo de control.

2. Material y métodos
2.1. Diseño y registro


Este estudio consiste en un ensayo clínico controlado y aleatorio (ECA) basado en un diseño de grupos paralelos. Después de una evaluación inicial, los bebés fueron asignados al azar a un grupo experimental (EG) con tratamiento, o a un grupo de control (CG) sin tratamiento. Los datos se recogieron en 4 momentos diferentes durante un período de 24 días, el día 0 (línea de base), el día 7, el día 14 y día 24.
El ensayo se llevó a cabo entre marzo de 2015 y diciembre de 2016. Antes de reclutar a los bebés como sujetos de prueba, el ensayo fue aprobado por el comité de ética de la Universidad Católica de San Antonio de
Murcia (UCAM) (6686).
El protocolo del estudio fue registrado retrospectivamente en la Clínica
Registro de Juicios del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (https://clinicaltrials.gov, identificador: NCT03675763).

2.2 Población de estudio y criterios de muestreo

La población del estudio consistió en bebés diagnosticados con cólicos, de 0 a 90 días. Este ensayo se elaboró en el Centro de Desarrollo Infantil y Educación Inicial de Aidemar, así como en el centro deportivo de fisioterapia La Flota en Murcia (España). Los bebés que participaron en este estudio fueron remitidos desde estos dos centros y fueron reclutados con la ayuda de profesionales de pediatría de los servicios sanitarios de Murcia.
Los bebés de este estudio fueron seleccionados utilizando los siguientes criterios: – Criterios de inclusión: bebés diagnosticados con cólico, de 0 a 90 días, que han experimentado 3 h de llanto inexplicable por día, durante al menos 3 días en la última semana. Criterios de exclusión: bebés prematuros, bebés diagnosticados con cualquier tipo de enfermedad patológica, alergias o intolerancia alimentaria y/o que hayan sufrido alguna hemorragia intracraneal o fractura de cráneo. El análisis de la muestra de estudio de los bebés con cólicos infantiles que recibieron el CST 32 se realizó con el software G*Power 3.1.9.3. El objetivo era lograr una potencia estadística superior al 80%, estimando un nivel de significación de 0,05 y un valor medio de 0,7 como tamaño del efecto. El número de bebés por grupo necesario para una diferencia significativa mínima aproximada es de 26. Considerando una posible pérdida de potencia estadística debido al 10% de retirada del paciente, el tamaño mínimo total de la muestra sería de 52 bebés. La muestra utilizada en este estudio consistió en 58 bebés con cólico infantil, 29 por grupo, un 10% más que el mínimo requerido, obteniendo una potencia estadística del 83,85%.

2.3. Aleatorización

El proceso de asignación al azar fue manejado por un investigador independiente no involucrado en el estudio, que asignó a los participantes al grupo del CST o al grupo de control. La aleatorización bloqueada se realizó sobre la base de los números generados por el programa informático de asignación aleatoria Research Randomizer (https://www.randomizer.org/). Los códigos de cada grupo se almacenaron en sobres sellados. El osteópata (autor principal) no participó en la generación de la secuencia aleatoria ni en la evaluación de los resultados del estudio. En la primera visita del paciente, el osteópata abrió los sobres sellados que contenían los códigos del grupo de asignación.

2.4. Cegamiento

Los padres de los bebés que participaron en el estudio no estaban ciegos al tratamiento de los bebés. Los pediatras que remitieron a los bebés al ensayo clínico recomendaron que los bebés no fueran separados de sus padres en ningún momento del ensayo. Los investigadores que evaluaron los resultados del ensayo fueron cegados a la asignación del grupo de bebés durante todo el período de estudio. El estadístico que realizó los análisis de resultados fue cegado a la asignación de grupos al renombrar los grupos con números.

2.5. Medidas de resultado

El resultado primario fue el llanto, y los resultados secundarios fueron el sueño y la gravedad de los cólicos. El llanto se midió según el total de horas de llanto por día.
Estos datos fueron recopilados por todos los padres e introducidos en el diario el primer día de la intervención, y los días 7, 14 y 24 del estudio. En cuanto a los resultados secundarios, las mediciones del sueño consistieron en la cantidad total de horas que el niño durmió en un día, lo que también fue registrado en el diario por los padres en los días 7, 14 y 24 del estudio. La gravedad de los cólicos se evaluó mediante el Cuestionario sobre la gravedad de los cólicos infantiles (ICSQ)5 , un cuestionario fiable y validado para el diagnóstico y la evaluación de los cólicos infantiles. Los padres completaron 25 preguntas evaluando el llanto, el sueño, la lactancia, las heces, los eructos, los vómitos y el gas.
La puntuación más alta es de 100. Los bebés que obtuvieron más de 50 puntos fueron que se considera que sufre de cólicos infantiles.
Ambos grupos fueron evaluados en 4 momentos diferentes durante un período de 24 días: el primer día (línea de base), y los días 7, 14 y 24.

2.6. Intervención

Los padres de los bebés que fueron remitidos por los centros de salud locales asistieron con la intención de participar en el estudio. Los padres fueron plenamente informados del objetivo del ECA y aceptaron voluntariamente participar en este ECA no remunerado. Firmaron un formulario de consentimiento y reconocieron que era un estudio experimental de acuerdo con las políticas de la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial, versión enmendada de 2013. Los bebés fueron asignados al azar entre dos grupos, el grupo de control y el grupo experimental. Los tratamientos del CST fueron implementados por el autor principal del estudio, un terapeuta craneosacral profesional con 7 años de experiencia como terapeuta craneosacral pediátrico y osteópata, y 12 años de experiencia como fisioterapeuta infantil

Durante la primera visita (línea de base), los padres de ambos grupos rellenaron una anamnesis inicial, un cuestionario sobre la gravedad de los cólicos (ICSQ) y un diario de llanto y sueño. Posteriormente, el osteópata (autor principal) abrió los sobres sellados que contenían los códigos del grupo de asignación. Evaluó y realizó un tratamiento de CST para el grupo experimental de bebés y no administró ningún tratamiento al grupo de control. En las tres visitas siguientes, que tuvieron lugar el día 7, el día 14 y el día 24 del estudio, los padres de ambos grupos rellenaron un cuestionario de gravedad (CSI) y un diario de llanto y sueño. El día 7, después de la evaluación, los bebés del grupo experimental que siguieron mostrando síntomas de cólico recibieron una segunda sesión del CST. El día 14, después de la evaluación, los bebés del grupo experimental que continuaron mostrando síntomas de cólico recibió un tercer período de sesiones del CCT. El día 24, los padres de los bebés de ambos grupos completaron el cuestionario y las evaluaciones del diario y ningún bebé recibió el CCT.
Después de cada evaluación, las evaluaciones se colocaron en un sobre sellado, a cada una se le asignó un número único, para su posterior análisis. Un investigador independiente, no involucrado en el estudio, reunió estos sobres e introdujo los datos asociados con cada número en el programa de ordenador. Estos datos fueron compartidos con el estadístico en para analizar los resultados. Los investigadores involucrados en este ensayo hicieron no tienen acceso a los datos en ningún momento.

2.7. El grupo de tratamiento

Los bebés fueron convocados en 4 días diferentes para la evaluación: el día 1 (línea de base), el día 7, el día 14 y el día 24 del estudio. Después de cada evaluación, se determinó si los bebés recibieron o no una sesión del CST. Para cada bebé, el número de sesiones fue determinado por el desarrollo del bebé y la remisión de los síntomas, esta información fue reportada por los padres de los bebés en cada evaluación. Los bebés recibieron 1, 2 o 3 sesiones de CST con una duración de 30-40 minutos. La primera sesión de CST se llevó a cabo el día 1, la segunda sesión el día 7 y la tercera sesión el día 14.
Dos de los 29 bebés del grupo experimental (5,8% EG) recibieron sólo 1 sesión del CCT, el día 1. Diecisiete bebés (58,6% EG) recibieron 2 sesiones del CCT, los días 1 y 7. Diez bebés (34,4% EG) recibieron 3 sesiones del CCT, los días 1, 7 y 14. El promedio de las sesiones realizadas con el grupo del CCT fue de 2,27 y la duración media de cada período de intervención fue de 9 días.

La intervención de la Terapia Craneosacral incluyó las siguientes técnicas: equilibrio de los diafragmas pélvico, torácico y clavicular (planos transversales).En cada sesión, el terapeuta craneosacral evaluaba todo el cuerpo del paciente, siguiendo las técnicas manuales descritas anteriormente y tratando la tensión acumulada en los tejidos del cuerpo con un toque de escucha suave hasta que el terapeuta percibía una liberación de la tensión.
Antes de la primera evaluación, los padres de los bebés recibían recomendaciones escritas sobre cómo cuidar a un bebé con cólico infantil. Las recomendaciones incluyen: hacer cambios posturales frecuentes; alternar la posición del bebé en la cuna girando la cabeza una vez a cada lado; mantener una posición de línea media enrollada y alineada cuando se amamanta, doblar las rodillas del bebé cuando se le está cargando; asegurarse de que el bebé se agarra bien al pecho, asegurarse de que el pezón y la areola se insertan en la boca; asegurarse de que el pezón del biberón esté siempre lleno de leche; elevar al bebé a una posición sentada después de alimentarlo para facilitar la expulsión de gases; poner al bebé boca abajo cuando esté despierto; flexionar y extender las piernas del bebé simultáneamente; sostener y mecer suavemente al bebé. Estas mismas recomendaciones aparecen en las directrices pediátricas que los centros de salud ofrecen a los padres de bebés que sufren de cólicos infantiles. Un documento similar fue entregado al grupo de control. El primer día los padres recibieron una copia detallada de la guía, para que pudieran confiar en ella y aplicar las recomendaciones en casa.

2.8. El grupo de control

Se aconsejó a los padres de los bebés del grupo de control que continuaran con sus actividades habituales, definidas como cualquier actividad diaria normal. Estos bebés no recibieron ninguna terapia manual ni fueron tratados en ningún momento por el terapeuta que realizó este estudio durante sus 24 días de duración. El día 1 los padres del grupo de control recibieron recomendaciones escritas idénticas a las dadas a los padres del grupo CST.
Las mismas recomendaciones aparecen en las directrices pediátricas proporcionadas por los centros de salud a los padres de bebés que sufren de cólicos infantiles.

2.9. Análisis estadístico

Todos los análisis estadísticos se realizaron utilizando las estadísticas del SPSS versión de software 22.0. Se emplearon estadísticas descriptivas para analizar la información clínica y demográfica. Los datos recogidos de los resultados de cada grupo que mostraban la media y la desviación estándar (SD); la prueba de Chi cuadrado (para las variables cualitativas) y la prueba de la t de Student (para las variables cuantitativas o de escala) se realizaron para evaluar la homogeneidad de ambos grupos en cuanto a las características demográficas y clínicas. Se aplicó el análisis de medidas repetidas de covarianza (rANCOVA) con corrección de Bonferroni para probar los efectos de las intervenciones sobre el llanto, el sueño y la gravedad de los cólicos en todos los puntos temporales. rANCOVA se llevó a cabo con el tiempo (el día 7, el día 14 y el día 24) como variable dentro del sujeto, con el grupo de intervención (CST o control) como factor entre sujetos y los respectivos valores de referencia como covariables. El nivel de referencia del llanto se consideró como una covariable del llanto, el nivel de referencia del sueño se consideró como una covariable del sueño y el nivel de referencia de la gravedad de los cólicos se consideró como una covariable de la gravedad de los cólicos. Se realizaron comparaciones post hoc por pares con la corrección de Bonferroni para estudiar en qué momento los grupos difieren significativamente.
Se calcularon las diferencias medias y el intervalo de confianza (IC) del 95% entre los grupos en el día 7, el día 14 y el día 24 para el llanto, el sueño y la gravedad de los cólicos. Se utilizó el eta cuadrado parcial (η2) como indicador del tamaño del efecto en diferentes niveles que se elucida como pequeño 0,01; medio 0,06 y grande 0,14. Además, los tamaños de los efectos fueron calculados por el Cohen D coeficiente. Un tamaño de efecto inferior a 0,2 refleja un tamaño de efecto insignificante; 0,2 o más y menos de 0,5 indica un tamaño de efecto pequeño; entre 0,5 o mayor y menos de 0,8, un tamaño de efecto moderado, y 0,8 o mayor, un  un gran tamaño de efecto.

3. Resultados

Un total de 29 bebés con cólicos infantiles fueron asignados al azar al grupo de CST y 29 bebés al grupo de control (ver Fig. 1). Los datos faltantes encontrados corresponden a los 4 abandonos del grupo de control. Los 4 bebés que abandonaron sólo asistieron al primer día en el que se registraron las características sociodemográficas y los valores de base, no asistieron al resto de las evaluaciones (días 7, 14 y 24). Las características de base de los parámetros sociodemográficos de los bebés se muestran en la tabla 1. La edad de los bebés osciló entre los 10 y los 84 años días, una media de 36,5 ± 18, 50% mujeres y 50% hombres, con varios tipos de experiencias de nacimiento, alimentación y características de alimentación, igualmente distribuido. No se encontraron diferencias significativas (p > 0,05) entre la demografía social del bebé en cualquiera de los dos grupos de estudio. La muestra fue
distribuidos homogéneamente entre los grupos de este estudio en lo que respecta a
a los parámetros socio-demográficos (Tabla 1). El análisis descriptivo (media, SD) y los efectos obtenidos de los resultados primarios y secundarios (llanto, sueño y gravedad de los cólicos) elv día 7, el día 14 y el día 24 se especifican en la Tabla 2. Los progresos obtenidos de principio a fin se reflejaron en cuadros separados para el llanto (Fig. 2), la gravedad de los cólicos (Fig. 3) y el sueño (Fig. 4).

3.1. Resultados primarios

Los resultados de rANCOVA con llanto de base como covariable demostraron un efecto significativo del grupo en las horas de llanto (F = 188,47; p < 0,0005; η2 = 0,78), siendo el grupo del CST el que mostró la mayor mejora en los tres puntos finales del estudio (Tabla 2). Los bebés del grupo CST mostraron una diferencia estadísticamente significativa en la disminución de las horas de llanto en comparación con el grupo de control, una diferencia media de -2,47 h (IC 95%, -2,95 a -1,99; p < 0,0005; d = 1,73) en el día 7, -3,29 h (IC 95%, -3,7 a -2,8; p < 0,0005; d = 2,87) en el día 14 y -3,20 h (IC 95%, -3,7 a -2,6;

3.2. Resultados secundarios

Los resultados de rANCOVA con el sueño de base como covariable demostraron efecto significativo del grupo en las horas de sueño (F = 61,20; p < 0,0005, η2 = 0,54), siendo el grupo del CST el que muestra la mayor mejora en los tres puntos finales del estudio (Tabla 2). Los bebés del grupo CST mostraron un aumento estadísticamente significativo de las horas de sueño en comparación con el grupo de control: 2,69 h (IC del 95%, 1,9 a 3,4; p < 0,0005; d = 1,08) en el día 7, 3,17 h (IC del 95%, 2,3 a 3,9; p < 0,0005; d = 1,44) en el día 14 y 3.13 h (95%CI, 2,2 a 3,9; p < 0,0005; d = 1,48) el día 24 (Tabla 2) Los resultados de rANCOVA con el sueño base como covariable demostraron un efecto grupal significativo en la gravedad de los cólicos (F = 143,74; p < 0,0005, η2 = 0,73), siendo el grupo del CST el que mostró la mayor mejoría entre los tres puntos finales del estudio (Tabla 2).
En comparación con el grupo de control, los bebés del grupo CST informaron de una gravedad de cólicos significativamente menor, una diferencia media de -12,08 puntos (95%CI, -15,1 a -9,0; p < 0,0005; d = 1.82) el día 7, -17,31 puntos (IC 95%, -20,2 a -14,36; p < 0,0005; d = 3,07) el día 14 y -18,55 puntos (IC 95%, -21,4 a -15,6; p < 0,0005; d = 3,35) el día 24 (Tabla 2). Además, los padres no informaron de ningún efecto adverso en los bebés involucrado en este estudio.

4. Discusión

Este ensayo controlado aleatorio mostró la eficacia de la terapia craneosacral en un grupo experimental que recibía CST, en contraposición a un grupo de control en el que los padres sólo recibían orientación sobre cómo manejar el cólico infantil. Los resultados sugieren efectos significativos y clínicamente relevantes con respecto al llanto, el sueño y la gravedad del cólico en el día 7, el día 14 y el día 24 del estudio. Los bebés que participaron en este estudio fueron bebés diagnosticados con cólicos, de 10 a 84 días de edad. Las diferencias en los resultados primarios y secundarios entre el grupo de TCS y el grupo de control mostraron una mejora en el grupo que recibió TCS en comparación con el grupo que no recibió ninguna terapia manual. Los resultados mostraron un tamaño de efecto grande en todas las etapas de la evaluación. Las diferencias entre los grupos durante la evaluación final (en el día 24) sugieren que el grupo que recibió el TCS registró 18,55 puntos menos de gravedad de cólicos y 3,2 h menos de tiempo de llanto por día en comparación con el grupo de control. También mostró un aumento en las horas de sueño,

3,13 h más por día que el control grupo.

La literatura anterior muestra estudios que subrayan los efectos del CST en el cólico infantil. Un estudio aplicó de 5 a 7 sesiones (2 a 3 por semana) de descompresión occipital-sacral a un grupo y manipulación vertebral al otro31 . Otro estudio aplicó las técnicas de CST en 1 a 4 sesiones (1 por semana) a un grupo, basándose en el juicio del terapeuta, mientras que el otro grupo no recibió ninguna terapia manual32 encontró que las horas de llanto se redujeron y el sueño aumentó en
los niños con cólicos.
Para el estudio discutido aquí, decidimos realizar de 1 a 3 sesiones dependiendo del cese o continuación de los síntomas del cólico en cada
participante que reciba el CCT y dejar una semana de margen entre las sesiones para que el cuerpo se adapte a la liberación de tensiones después de cada sesión. Creemos que el número de sesiones que cada niño necesita en para alcanzar un estado de relajación puede depender de las diferentes las disfunciones y tensiones musculoesqueléticas encontradas en cada individuo.
Se necesitan más ensayos para investigar más a fondo este tema. Un tema que se está estudiando sobre las terapias manuales para los bebés que sufren de cólico infantil es si cegar o no a los padres con el conocimiento de los tratamientos realizados en los bebés. Lo ideal desde el punto de vista metodológico sería que los padres evaluaran los síntomas de sus bebés sin saber si se había realizado algún tratamiento. Sin embargo, impedir que los padres estén presentes mientras un desconocido administra a los bebés una terapia física que dura más de 30 minutos podría agravar los síntomas de los bebés, provocando un aumento del llanto y desencadenando la preocupación e irritación de los padres33 . La mayoría de los ECAs 28,29,32,33 que incluían terapia manual no cegaron a los padres de los sujetos. Otros tipos de tratamiento de aplicación más rápida, como los medicamentos o los probióticos, facilitan el cegamiento de los padres al tratamiento, ya que no hay necesidad de separarlos de sus hijos durante la duración del tratamiento o de la farsa. En un ensayo aleatorio y controlado de la terapia craneosacral para el dolor de cuello se utilizó un tratamiento falso de toque ligero41 . En este estudio no se utilizó un toque ligero como tratamiento falso porque el toque ligero podía inducir la relajación y activar el sistema nervioso parasimpático 51 y podía influir en los síntomas del cólico.
En el ECA 30 sobre terapia manual quiropráctica para el cólico infantil, se dividieron tres grupos de bebés en bebés tratados, padres no ciegos; bebés tratados, padres ciegos; y bebés no tratados, padres ciegos. Los resultados obtenidos para los bebés tratados no fueron significativamente diferentes para los ciegos en comparación con los padres no ciegos. Las conclusiones de Miller (2012) mostraron que el conocimiento del tratamiento por parte de los padres no parecía contribuir a los efectos observados del tratamiento. Por lo tanto, es poco probable que el efecto observado del tratamiento se deba a un sesgo por parte del progenitor informante.
En el futuro sería conveniente realizar estudios con y sin cegar a los padres a los tratamientos, permitiendo así una mejor las conclusiones que deben extraerse sobre la eficacia de los tratamientos y cualquier prejuicio por parte de los padres.
De todas las técnicas manuales utilizadas para el tratamiento del cólico infantil, elegimos el CST, que ya se había utilizado en dos ECA en los que se redujeron los síntomas del cólico infantil y no se encontraron efectos secundarios después de realizar el CST.31,32 El fundamento teórico de este estudio se basa principalmente en el hecho de que la compresión del nervio vago puede causar síntomas somáticos, como el llanto excesivo 32,47,52 y la irritación de los nervios IX y X causada por la compresión de un foramen rugoso, que puede dar lugar a problemas gastrointestinales y trastornos de la deglución, incluidas las dificultades de alimentación del bebé49,53,54 Además, esto puede repercutir en las funciones cognitivas superiores, como el estado de alerta, el sueño y las emociones54,55 . Las disfunciones craneales también pueden ser un factor común en los recién nacidos debido al estrés experimentado durante el nacimiento47 . Kirjavainen y otros no encontraron ninguna relación entre el desequilibrio del SNA y el cólico infantil56 , mientras que Porges y otros57 observaron que cuanto mayor es el tono vagal de los bebés, mayor es la irritabilidad y la dificultad que se presenta al tratar de calmarse. El CST puede ayudar a liberar las disfunciones craneales y mejorar la irrigación del nervio vago para reducir los síntomas del cólico infantil.
Además, el llanto excesivo en los niños pequeños se ha asociado con un impulso rítmico craneal (IRC) anormal 59 y una de las bases del CST es facilitar la mejora del CRI.38,39 Las técnicas utilizadas en este estudio han sido seleccionadas en base a investigaciones previas sobre el CST en el cólico infantil,31,32 aunque consideramos que es esencial realizar más estudios para consolidar la eficacia de este procedimiento terapéutico.

4.1. Fortalezas y limitaciones de este estudio

Los puntos fuertes de este diseño de estudio incluyen la secuencia aleatoria y ciega y el uso de un grupo de control que no recibió ningún tratamiento y con el que se compararon los resultados y los instrumentos de evaluación.
Este estudio llevó a cabo su evaluación con un cuestionario fiable (ICSQ) para medir la gravedad de los cólicos infantiles 5 y un diario para medir el llanto y el sueño, proceso que es similar a los ECA sobre el TCS y los cólicos mencionados anteriormente.
Una limitación de este estudio fue la ausencia de una evaluación ciega por parte de los padres. Esto podría considerarse un factor de distracción y, por consiguiente, debe abordarse en estudios futuros Sería interesante realizar un ECA con seguimiento a largo plazo, para observar la evolución del grupo de control y del grupo experimental a lo largo del tiempo. El tratamiento manual utilizado en este estudio sólo lleva a conclusiones sobre la eficacia del TCS dados los resultados clínicos subjetivos. Todavía no está claro si el CST afecta realmente las estructuras fasciales a las respuestas fisiológicas cuantificables. Por lo tanto, el diseño de nuevos estudios debería incluir medidas fisiológicas objetivas adicionales, así como técnicas manuales fasciales más estandarizadas.

5. Conclusión

La terapia craneosacral parece ser eficaz y segura para la infancia cólico reduciendo el número de horas de llanto, la gravedad del cólico y aumentando el total de horas de sueño. Otros estudios con el sistema de es necesario hacer un seguimiento para sacar conclusiones más específicas que apoyen la eficacia del CST en el tratamiento del cólico infantil.

Agradecimientos

El presente estudio de investigación está asociado a la tesis de doctorado “Eficacia de la Terapia Craneosacral en el tratamiento de la infancia cólico”. Los autores desean agradecer a todas las familias por su apoyo y participación en este juicio.

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Autor: EOTS

Escuela de enseñanza en Osteopatía. Comprometidos con la formación en Terapia Manual de alto nivel.

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