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La ciencia de la Osteopatía en Galicia

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OSTEOPATÍA EN EL POSTPARTO – TRABAJO FIN DE CURSO OSTEOPATÍA

Gabriel Doval Salgado. Tutora: Fily Blanco Garrido

RESUMEN
Introducción:

La filosofía de la medicina osteopática se centra en la unidad de todas las partes del cuerpo y el principio de que la estructura y la función están interrelacionadas. El fundador de la medicina osteopática, Andrew Taylor Still, médico y doctor en osteopatía, desarrolla este método de tratamiento en base a que los sistemas de nuestro cuerpo dependen unos de otros para funcionar, y ese mantenimiento del cuerpo en su alineación correcta mejora la función del mismo y su capacidad para mantener la salud. La medicina manipuladora osteopática implica el examen de todo el paciente, visto desde un aspecto íntegro y holístico – cuerpo, mente, espíritu – y el tratamiento de cualquier estrés situado en el cuerpo.
Su praxis se basa en el conocimiento de la biomecánica corporal, así como su fisiología.
El posparto es el proceso que sigue al parto.
El objetivo de esta revisión biliográfica es analizar la evidencia científica del tratamiento osteopático del posparto.
Material y métodos:
En febrero, marzo y abril de 2018 se realizaron búsquedas bibliográficas en las bases de datos Pubmed, Jaoa y Medline.
Resultados:
En un primer lugar, un estudio sobre el proceso del embarazo, parto y posparto, atendiendo a los cambios estructurales, los beneficios de la aplicación de la osteopatía en los mismos y la osteopatía como prevención a posibles alteraciones en el posparto.
Seguidamente, entre los artículos seleccionados, se analizan dos artículos basados en la aplicación de tratamiento manipulador osteopático (OMT) para dolor. En otro se observa la seguridad de OMT en el tercer trimestre de embarazo. En un cuarto artículo se estudia el beneficio del OMT en parto por cesárea.


Introducción:

La filosofía de la medicina osteopática se centra en la unidad de todas las partes del cuerpo y el principio de que la estructura y la función están interrelacionadas. El fundador de la medicina osteopática, Andrew Taylor Still, médico y doctor en osteopatía, desarrolla este método de tratamiento en base a que los sistemas de nuestro cuerpo dependen unos de otros para funcionar, y ese mantenimiento del cuerpo en su alineación correcta mejora la función del mismo y su capacidad para mantener la salud. La medicina manipuladora osteopática implica el examen de todo el paciente, visto desde un aspecto íntegro y holístico – cuerpo, mente, espíritu – y el tratamiento de cualquier estrés situado en el cuerpo.
Su praxis se basa en el conocimiento de la biomecánica corporal, así como su fisiología.
El posparto es el proceso que sigue al parto.
El objetivo de esta revisión biliográfica es analizar la evidencia científica del tratamiento osteopático del posparto.
Material y métodos:
En febrero, marzo y abril de 2018 se realizaron búsquedas bibliográficas en las bases de datos Pubmed, Jaoa y Medline.
Resultados:
En un primer lugar, un estudio sobre el proceso del embarazo, parto y posparto, atendiendo a los cambios estructurales, los beneficios de la aplicación de la osteopatía en los mismos y la osteopatía como prevención a posibles alteraciones en el posparto.
Seguidamente, entre los artículos seleccionados, se analizan dos artículos basados en la aplicación de tratamiento manipulador osteopático (OMT) para dolor. En otro se observa la seguridad de OMT en el tercer trimestre de embarazo. En un cuarto artículo se estudia el beneficio del OMT en parto por cesárea.

Conclusiones:
En la mayoría de estudios que hay, aunque se observa una eficacia y seguridad del OMT en el posparto, se necesitan más estudios y mayores investigaciones para consolidar la evidencia del tratamiento manipulador osteopático en esta rama.
Palabras clave: “Osteopatía”, “Embarazo”, “Posparto”, “dolor posparto”, “depresión posparto”, “tratamiento manipulativo osteopático”, “manipulación osteopática”.

Listado de abreviaturas:
OMT: Tratamiento Manipulador Osteopático
LBP: Dolor Lumbar Bajo

INTRODUCCIÓN
La filosofía osteopática adopta un enfoque de bienestar a través del conocimiento de las interrelaciones de estructura y función, y una búsqueda de las causas de los problemas de los pacientes.1
En 1874, Andrew Taylor Still, médico y doctor en osteopatía (DO), funda la osteopatía y su clínica, así como métodos diagnósticos, y las implementaciones terapéuticas, y desarrolla la teoría de que el proceso de enfermedad surge cuando el flujo de la vida se interrumpe. 2


Una lesión, como él llamó a esta interrupción de flujo, es cualquier cambio en las estructuras del tejido en tamaño, textura, estructura y posición.2
El concepto original de lesión proviene de la fascinación de Still con la maquinaria y la tecnología desarrollada en la revolución industrial en el siglo XIX, así como la mecánica newtoniana clásica, cuyas leyes describen una perfecta construcción del movimiento bajo un sistema de fuerzas. Del mismo modo, Still describió el cuerpo humano como una delicada y perfecta máquina y al osteópata como el mecánico que examina esta máquina humana frente al estrés, la tensión y las variaciones de la estructura, que luego corrige o ajusta para restablecer el fino equilibrio, para que la curación pueda comenzar.2


También fue influenciado por la ola emergente de anatomización en medicina, por las disecciones de cadáveres y el estudio anatómico del cuerpo humano, así como las ideas de irritación espinal y obstrucción.2
Él postuló que huesos, músculos, membranas, órganos, nervios, la sangre y la linfa están interrelacionadas armoniosamente.2
Él creía que la salud está basada en la integridad estructural y se desarrolla cuando el flujo de los fluidos corporales no se ve obstaculizado.2
El término lesión osteopática fue desarrollado sobre la base de la comprensión de Still de obstrucción de fluidos corporales o sus centros de control neuronal. Para definir un impedimento como una lesión osteopática, era inicialmente necesario tener un desorden estructural de partes interrelacionadas, o un cambio en el tamaño de las diferentes partes del individuo, como sobrecrecimiento, detención del crecimiento o atrofia, que luego condujera a un desorden funcional.2


El fundador y los primeros precursores de la osteopatía definen la lesión osteopática como un evento monocausal, es decir, como una fuente de disfunción. Con el tiempo, los términos y las definiciones han evolucionado, lo que lleva a la comprensión de hoy de la disfunción somática, que es multifacético. La evidencia más actualizada de la biociencia y la medicina ha llevado a una interpretación multidimensional de la disfunción somática, incluida la sugerencia de un modelo neurofasciogénico, en el que el papel de la fascia en el desarrollo de sus características palpables es tenido en cuenta.2


El objetivo era, por lo tanto, adaptar el cuerpo de un estado anormal a un estado de normalidad (manipulando huesos, ligamentos y músculos para lograr un flujo normal del fluido y función de los nervios y sistemas excretores).2
Esta filosofía se puede aplicar a la atención de mujeres embarazadas y en posparto.3


Las mujeres están sujetas a muchos cambios. Estos cambios incluyen un entorno hormonal cíclico, alteraciones importantes en la biomecánica durante el embarazo, estrés psicosocial y otras modificaciones durante la crianza de los hijos, y más ajustes durante la menopausia. El tratamiento manipulador osteopático es una opción valiosa para muchas mujeres afectadas desde el parto hasta la menopausia.1
Es necesario entender el proceso del embarazo para poder comprender el posparto.


Durante el embarazo, el cuerpo materno se somete a varios cambios estructurales para acomodar el crecimiento del feto. A medida que progresa el embarazo, estos cambios tienen un profundo efecto sobre el funcionamiento diario de la paciente embarazada. La liberación de hormonas tales como relaxina y progesterona cambia la fisiología del cuerpo, lo que puede exagerar tensiones anatómicas en el cuerpo materno.

La hormona relaxin, que comienza a segregarse alrededor de la décima a la duodécima semana de embarazo, causa laxitud dentro de las articulaciones sacroilíacas y sínfisis púbica para permitir la ampliación de la cintura pélvica. A medida que la pelvis comienza a inclinarse hacia delante, la lordosis lumbar aumenta, lo que aumenta el estiramiento de los músculos extensores del tronco y en las articulaciones sacroilíacas, lo que lleva a aumento de la espalda baja y dolor pélvico. Además, como el feto desciende a la pelvis ensanchada, la presión aumentada en el plexo lumbosacro puede inducir dolor ciático y parestesia en la pierna. Durante el embarazo, varios cambios fisiológicos ocurren dentro del cuerpo materno que puede interrumpir la normalidad estructural y la función corporal.

Los principales cambios hemodinámicos inducidos por el embarazo incluyen aumento del trabajo del corazón, retención de sodio y retención de agua, lo que lleva a expansiones en el volumen de sangre y reducciones del sistema de resistencia vascular. También aumento de la presión arterial sistémica.3


Estos cambios comienzan temprano en el embarazo, alcanzan su pico durante el segundo trimestre, y luego se mantienen relativamente constantes hasta la entrega.3


Con el parto vaginal, cambios estructurales óseos junto a laxitud ligamentosa hacen a la mujer particularmente propensa a disfunciones sacroilíacas de posparto, las cuales pueden causar grave incomodidad. Factores predisponientes a disfunciones somáticas en todas las pacientes en posparto incluyen cambios posturales y estrés emocional, que colectivamente conducen a hiperirritabilidad de músculos y aumento del dolor.4


A continuación se muestran otros cambios estructurales que pueden derivar del embarazo, parto y posparto, generando dolor u otras alteraciones.


En el embarazo las rótulas se desvían lateralmente, para poder mantener un equilibrio adecuado estando de pie. En muchas mujeres, debido a la desviación lateral de las rótulas, los tobillos tienen una movilidad reducida y el arco del pie puede aplanarse. Estos cambios estructurales de la extremidad inferior pueden exagerarse en el embarazo y aumento de peso. En consecuencia, la alteración de la marcha puede influir en el dolor en la pelvis ósea como resultado de la tensión gravitacional. Aunque la laxitud ligamentosa pélvica es deseable en el embarazo (para facilitar el parto vaginal normal), la laxitud continua puede contribuir al prolapso de órganos.

El sacro está suspendido entre los ilíacos por los ligamentos. La caída sobre las nalgas o la pelvis puede restringir el movimiento sacro y provocar dolor pélvico, a través de la tensión de los ligamentos en el útero o el piso perineal. Si no se trata, puede causar dispareunia.


La mitad inferior del cuerpo tiene más músculos que la mitad superior. Un tono muscular deficiente puede aumentar la lordosis lumbar y exagerar la inclinación pélvica anterior, con la consiguiente aglomeración de vísceras en el cuenco pélvico. El embarazo también puede agravar la lordosis lumbar. La cifosis torácica también puede ser mayor como resultado del aumento del peso de los senos. Si las tensiones musculares y ligamentosas no se abordan después del parto, la mala postura resultante de estos cambios puede contribuir al dolor pélvico.1


El objeto de este trabajo es analizar el beneficio del tratamiento osteopático en el posparto.


MATERIAL Y MÉTODOS
Se ha hecho una revisión sistemática de todo lo que tenga un carácter científico y hemos buscado artículos que tengan suficiente evidencia de si la OMT es útil o no, en mujeres en posparto. Se buscaron en diferentes temáticas, principalmente en temas como el dolor, la depresión posparto, dolor pélvico crónico, incontinencia urinaria, disfunción sacroilíaca, prolapso uterino. (estos últimos sin éxito de búsqueda).

  • Lugares de búsqueda:
    o JAOA
    o PubMed
    o Medline
  • Palabras clave:
    “Osteopatía”, “Embarazo”, “Posparto”, “dolor posparto”, “depresión posparto”, “tratamiento manipulativo osteopático”, “manipulación osteopática”.
    Búsquedas realizadas en el DeCS: osteopathic, postpartum, manipulative, treatment, depression, somatic disfuntyon, sacroiliac joint, abdominal pain, low back pain (todo ello en sus diferentes combinaciones).

Resultados jaoa:
o Osteopathic medicine of/and postpartum = 41 resultados
o Osteopathic manipulative of/and postpartum = 24 resultados
o Osteopathic treatment of/and postpartum = 39 resultados

  • Resultados pubmed:
    o osteopathic manipulative and postpartum = 6 resultados
    o Osteopathic medicine and postpartum = 38 resultados
    De todos estos resultados, las palabras de búsqueda con las que más artículos válidos se encuentran son “Osteopathic medicine and postpartum” en la página de búsqueda “Jaoa”. Un total de 41 resultados de los cuales se seleccionaron 9.
    En el resto de búsquedas, cambiando página de búsqueda y palabras de búsqueda, estos nueve artículos son los que aparecen. Después de una revisión bibliográfica de los artículos encontrados, los nueve seleccionados son los que consideramos de mayor utilidad para la realización de este trabajo.
    De estos nueve, cuatro de ellos son válidos para el objetivo de este estudio.
    Dos de ellos son revisiones bibliográficas (una sobre el dolor en el posparto y otra sobre la depresión posparto). Por ser revisiones bibliográficas no nos sirven para el objetivo de este trabajo.
    Otros tres no contienen la palabra posparto, y aunque los tres estudios llegan a conclusiones favorables con la aplicación de la osteopatia (en el dolor lumbar, el dolor pélvico crónico y la depresión, respectivamente), ninguno realiza el estudio de OMT en estas alteraciones con pacientes en posparto. Por ello tampoco sirven para el fin de este estudio.
    Criterios de inclusión:
  • Realizados en los últimos 15 años
  • Artículos publicados en inglés
  • Texto completo
    Criterios de exclusión:
  • Artículos no centrados en referencia al asunto del estudio

Artículos repetidos

  • Reportes de caso
  • Revisiones bibliográficas

RESULTADOS
a) Hastings V. et. al. 4 Por título: “Eficacia del tratamiento manipulador osteopático en el manejo del dolor posparto”.
Este estudio se centra en la eficacia para trabajar con OMT sobre el dolor posparto investigando los efectos del tratamiento manipulativo osteopático sobre este; la ubicación, la calidad y el momento del dolor, así como la diferencia entre el parto vaginal y por cesárea.
Se realizó el cuestionario “McGill pain” de forma abreviada, mediante descriptores de dolor (sensorial y afectivo), dividiendo el dolor entre leve, moderado y severo. El puntaje sensorial fue basado en descriptores que definieron la sensación orgánica del dolor y el puntaje afectivo la reaccion emocional al dolor.


Se realizaron pruebas T pareadas y pruebas Mc Neemar para analizar los cambios antes y después de OMT para variables continuas y categóricas, respectivamente.


Se realizaron análisis de varianza para valorar las diferencias de dolor entre pacientes que tuvieron cesárea y pacientes con parto vaginal, así como para diferenciar los diferentes regímenes de medicación para el dolor.
Un total de 59 pacientes cumplieron los criterios de inclusión queriendo participar en el estudio.


Los tiempos de tratamiento variaron de 20 a 30 minutos y fueron echos a medida, de acuerdo a los hallazgos estructurales hallados, realizados según los principios y práctica osteopática.
Las técnicas osteopáticas más utilizadas fueron equilibrio de tensión

Un total de 34 pacientes (57.6%) informaron tener dolor antes de OMT, y 16 (27.1%) reportaron dolor después de OMT. Esta diferencia fue significativa. La disminución del dolor abdominal también se informó, con 32 pacientes (54.2%) informando dolor abdominal antes de OMT y 22 pacientes (37.3%) informaron dolor abdominal después de OMT. Once pacientes (18.6%) informaron haber tenido dolor vaginal antes de OMT, y 5 (8,5%) informaron tener dolor vaginal después de OMT.


Después de OMT, una disminución estadísticamente significativa fue encontrado en puntajes en el cuestionario de dolor corto McGill. Además, los resultados demuestran que OMT fue capaz de aliviar por completo el dolor en 13 pacientes (22%) que informaron una resolución del dolor lumbar, abdominal y vaginal después de OMT. Estos hallazgos demuestran que OMT podría ser prometedor para el control de dolor posparto como un complemento a la atención estándar.


Conclusión: Los resultados preliminares demuestran que OMT es eficaz para el manejo del dolor después de un parto por cesárea y vaginal. Los pacientes informaron disminuciones generales significativas en dolor inmediatamente después de OMT, y alguna resolución de dolor en áreas específicas. En este momento, la falta de un grupo de control excluye la capacidad de hacer declaraciones causales. Sin embargo, estos resultados descriptivos proporcionan un fuerte apoyo para una investigación adicional para investigar estas preguntas. Futuras investigaciones deben intentar ensayos controlados aleatorios involucrando a múltiples hospitales para solidificar la eficacia y generalización de OMT para el dolor posparto.

b) Schwerla F. et al. 5. Por título: “Eficacia de la recuperación de dolor crónico de pelvis con tratamiento manipulador osteopático.”


Se realizó un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado por simulación para determinar la eficacia de 6 sesiones de OMT en 8 semanas. La recuperación fue evaluada en la semana 12 usando una medida compuesta de recuperación del dolor y recuperación funcional.

De 137 mujeres identificadas inicialmente, 80 cumplieron los criterios y fueron incluidas en el estudio. 40 en el grupo de OMT y 40 en el grupo de control.
Los participantes en el grupo de OMT recibieron una serie de 4 completos exámentes osteopáticos (al inicio, 2 semanas, 4 semanas y 6 semanas después) y OMT, con una duración de 40 a 60 minutos cada sesión. Dos osteópatas realizaron todos los exámentes y manipulaciones. Se realizó una evaluación de seguimiento a cabo de 3 meses después del final del estudio. En cada visita, los participantes se sometieron a osteopatía de cuerpo completo de acuerdo con los principios osteopáticos. Las disfunciones somáticas se evaluaron en el parietal, visceral y sistemas craneosacrales, incluida la observación, pruebas de detención, palpación y pruebas de movimiento. Ambos osteópatas utilizaron un método estandarizado en el formulario de examen. Se realizaron en cada visita técnicas estándar de manipulaciones directas de alta velocidad, de baja amplitud, liberación miofascial. También técnicas indirectas (funcionales y equilibrio de tensión ligamentosa), visceral y técnicas craneales.
Los participantes no podían recibir ningún otro tratamiento adicional (medicación, fisioterapia u otras fuentes de alivio del dolor).
Los participantes del grupo de control no recibieron OMT ni fueron evaluados por disfunciones somáticas durante el período que duró el estudio de 8 semanas. Tampoco se les permitió recibir ningún tratamiento adicional para aliviar el dolor.
Hubo un gran efecto de tratamiento para la recuperación con OMT.
La diferencia en los cambios longitudinales durante el período de estudio de 8 semanas fue significativamente mayor en el grupo de OMT que en el grupo de control.
La disminución en la intensidad del dolor en el grupo OMT fue estadisticamente significativa, correpondiendo con un 73% de mejora. En el grupo de control, los valores de la media cambiaron marginalmente durante el período de espera, con un 7 % de mejora. Durante el seguimiento, 3 meses después del final de OMT, la intensidad del dolor se había reducido aún más.

También hubo un efecto de interacción singnificativo entre OMT y depresión comórbida, lo que indica que los pacientes sin depresión eran más propensos para recuperarse del dolor lumbar crónico con OMT.
No se registraron efectos adversos graves durante el período de estudio. Ocasionalmente, los participantes refirieron cansancio después de las sesiones de OMT.


c) Kendi L. et al. 6 Por título: “Seguridad de la osteopática Tratamiento manipulativo durante el tercer Trimestre por trabajo de parto y resultados de parto.”
El motivo de este estudio es evidenciar la seguridad del tratamiento de manipulación osteopática en el tercer trimestre de embarazo, lo que nos sirve para confirmar la necesidad de una prevención en el posparto y para verificar la eficacia de la osteopatía en estos cambios fisiológicos y estructurales tan potentes para la mujer.


El estudio se realizó mediante un ensayo clínico aleatorizado controlado que estudió la aplicación de un protocolo de OMT para gestionar dolor y disfunción en pacientes embarazadas durante su tercer trimestre.
400 pacientes embarazadas fueron asignadas aleatoriamente a 1 de 3 grupos de estudio diferentes: atención habitual más OMT, atención habitual más ecografía con tratamiento placebo, o sólo atención habitual.
Se analizó en el estudio ya de parto la incidencia de alto riesgo, el estado de las participantes, el proceso del parto, incluida su duración, fiebre en la madre durante el parto, parto vaginal operativo, parto por cesárea, necesidad de fórceps o dispositivo de vacío, necesidad de episiotomía, incidencia de laceración perineal, líquido amniótico teñido de meconio y puntajes de Apgar en niños.


Se estudiaron los datos de 380 participantes.
Como resultados, el estado de alto riesgo era menos probable a desarrollar en las participantes que recibieron OMT.

El protocolo de OMT tampoco aumentó el riesgo de parto precipitado, a nivel vaginal o por cesárea, necesidad de fórceps o dispositivo de vacío. Tampoco aumentó el riesgo para episiotomía, incidencia de laceración perineal o líquido amniótico teñido de meconio.


De todos los demás resultados maternos examinados, no se informaron diferencias entre los 3 grupos de tratamiento con la excepción del aumento en la duración del parto en las pacientes que si recibieron OMT.
Los resultados son favorables y sugieren que el protocolo OMT dado durante el tercer trimestre del embarazo tal como se aplica en el estudio es seguro con respecto a resultados laborales y de parto.
d) Martingano D. et al.  Por título: “Management of Cesarean Deliveries and Cesarean Scars With Osteopathic Manipulative Treatment: A Brief Report”


Las cicatrices de cesárea suponen un conjunto único de riesgos para las mujeres que han tenido partos por cesárea.
Una integración del tratamiento manipulativo osteopático en el manejo de partos por cesárea y las cicatrices por cesárea aún no se ha definido. El autor presenta 4 casos de cesárea en los que se integró el tratamiento manipulador osteopático con resultados exitosos.


El OMT aplicado fue dirigido a reducir la tensión sobre la cicatriz de la cesárea (en los casos de TOLAC y cesárea repetida); para restaurar el equilibrio y la hemostasia en áreas de disfunción somática; y para curar disfunciones de las vísceras y estructuras anatómicas relacionadas, causadas por procedimientos quirúrgicos previos, vaginales y parto por cesárea y cambios en el útero grávido.
Los criterios de inclusión para las 4 pacientes en el presente fueron:

Una paciente que no tenía antecedentes de cirugía abdominal o parto por cesárea.

Una paciente 1 parto por cesárea con incisión uterina,

Una paciente con 1 parto por cesárea con incisión uterina y la TOLAC deseada.

Una paciente que tuvo una cesárea e incisión uterina y se quedó embarazada con el saco implantado en la cicatriz de la cesárea siendo candidata para el tratamiento con metotrexato.
El tratamiento involucró 7 componentes: (1) OMT preoperatoria para cesáreas primarias, (2) preoperatorio OMT para partos por cesárea repetida, (3) OMT durante trabajo para pacientes que desean TOLAC, (4) OMT después parto por cesárea, (5) OMT después del VBAC exitoso, (6) OMT en el seguimiento postoperatorio, y (7) OMT para embarazos ectópicos por cesárea administrados con metotrexato sistémico. Las cicatrices de cesárea tienen vínculos directos con la fascia perineal y su conexión con la fascia transversa. Estas cicatrices pueden interferir con la distribución de la carga fascial y crear adherencias a los tejidos vecinos y las vísceras pélvicas.
En todos los casos actuales, la OMT preoperatoria fue usado para evitar complicaciones para la madre y el feto. Aunque el protocolo se utilizó con éxito en 4 casos, existen limitaciones. Al realizarse incisiones en estos casos, cualquier recomendación puede aplicarse sólo a este tipo de incisión. Adicionalmente, cada uno de los pacientes tenía un IMC de 22 o menos; exceso de peso y los pacientes obesos pueden tener poco o ningún beneficio de procedimientos.
El protocolo debe someterse a control aleatorizado controlado para llegar a conclusiones definitivas con respecto a los riesgos y beneficios de la TMO para partos por cesárea primaria, cesáreas repetidas, TOLAC y cicatriz de cesárea de embarazos ectópicos que son manejados con metotrexato sistémico.
Debido a la limitación del tamaño de la muestra y el número insuficiente necesario para tratar, los resultados exitosos pueden haber sido una coincidencia. Se necesitan estudios adicionales con un mayor tamaño de la muestra y la aleatorización.
A pesar de que integrar las técnicas de OMT en la gestión de cesárea aún no se ha definido, los 4 casos presentes tuvieron resultados exitosos cuando OMT se integró en el plan de tratamiento. Se requieren estudios adicionales para refinar este enfoque de tratamiento y evaluar más claramente los riesgos y beneficios potenciales en un estudio ensayo controlado.

DISCUSIÓN Una vez revisados y analizados los artículos válidos, encontramos varios puntos en común que son de relevancia para sacar varias conclusiones favorables. También se encuentran varios factores limitantes que seguidamente expondremos. Cabe destacar la escasez de estudios que relacionen alteraciones de posparto tratadas con osteopatía, en comparación con artículos de osteopatía que nos hablan del embarazo o del dolor exclusivamente. Con respecto al posparto, los artículos de Martingano D. et al.7, Schwerla F. et al.5 y Hastings V. et al.4 nos hablan principalmente del tratamiento del dolor.

En el artículo Kendi L. et al.6 nos encontramos con la seguridad del tratamiento osteopático en el tercer trimestre de embarazo, y como este permite mejores resultados de cara al parto y posparto.

La limitación de este último estudio, es que no se enfoca a la seguridad de la osteopatía en el posparto, si no que lo hace de cara al embarazo en el tercer trimestre. Lo utilizamos sin embargo para analizar la osteopatía como prevención de cara a un mejor posparto. Los efectos son positivos, reduciendo la probabilidad de estado de alto riesgo en la entrega.

Los estudios presentan una media muestral de 130,75 sujetos, contando con el estudio de Kendi L. et al.6 cuyo grupo de estudio es el más elevado, compuesto por 380 participantes.

En los otros tres estudios, que hablan más concretamente del tratamiento del dolor en posparto, la media muestral es de 47,6 sujetos.

En relación al tratamiento osteopático, en todos los estudios se refleja el tipo de tratamiento realizado.

En tiempos de tratamiento, se observan diferencias significativas entre unos estudios y otros, donde en los artículos de Martingano D. et al. 7 y Hastings V. et al.4 sólo realizan una única sesión de osteopatía antes de valorar resultados. El tiempo estimado de tratamiento osciló entre los 20 y 30 minutos. El el artículo de Schwerla F. et al.5 el tiempo de sesión osciló entre los 40 y 60 minutos, y se realizaron 6 sesiones en 8 semanas.


Un factor limitante en Martingano D. et al.7 es el escaso grupo de estudio (con 4 sujetos). La falta de grupo de control en este artículo así como en Hastings V. et al. 4 es también un factor limitante para poder sacar conclusiones causales. En Hastings V. et al.4 el grupo de estudio es el más amplio, formado por 59 participantes, pero como dijimos, sin grupo de control. Diferente en Schwerla F. et al.5 donde si que hay un grupo de estudio de 80 mujeres y donde se incorpora un grupo de control, dividiendo el grupo de estudio en dos, lo que permite concretar conclusiones más claras y precisas.


Valorando estos datos, el estudio de Schwerla F. et al.5 es el de mayor calidad científica.
Pese a estas diferencias, en todos los artículos se observa eficacia en el tratamiento osteopático realizado. En Hastings V. et al.4 se observa un 22% de sujetos que experimentan una total mejora. Otros porcentajes de pacientes experimentaron mejoras parciales. En Schwerla F. et al.5 se observa un 73 % de mejora.


Un factor a favor en todos los estudios es que ninguno presentó consecuencias adversas al tratamiento osteopático.
Una conclusión común entre los cuatro estudios es que son necesarias futuras investigaciones para sacar conclusiones más firmes.


Es importante mencionar que no son facilmente comparables los estudios de Hastings V. et al.4 y de Schwerla F. et al.5 con el estudio de Martingano D. et al.7 , al tratarse de condiciones patológicas diferentes. Los dos primeros se enfocan hacia el dolor pélvico crónico en caso de Schwerla F. et al.5 y dolor inespecífico de posparto en Hastings V. et al.4, mientras que Martingano D. et al.7 se enfoca al dolor por cicatriz del parto con cesárea.

CONCLUSIONES
Hay muchos estudios realizados sobre tratamiento osteopático para dolor lumbar, para dolor pélvico, para depresión (aunque no tanto como los anteriores), con buena evidencia y resultados favorables, pero hay carencia de estudios que valoren e investiguen sobre estas alteraciones en el posparto. Es decir, faltan estudios que profundicen en la relación de las alteraciones que pueden suceder en el posparto, y como tratarlas mediante osteopatía.


Principalmente se ha investigado el OMT en el dolor lumbar y el dolor crónico de pelvis.


Los estudios encontrados sobre posparto, aunque escasos, vienen a evidenciar la eficacia del tratamiento osteopático, así como su seguridad.
Con la mayoría de estudios realizados así como revisiones sistemáticas, se están creando las bases para posteriores estudios clínicos en abundancia, donde pueda haber amplios grupos de estudio, incluyendo grupos de control.


Estamos observando el crecimiento progresivo de la investigación en osteopatía en este ámbito.


El estudio realizado nos permite sacar las conclusiones de que la evidencia de los múltiples beneficios de la osteopatía en el posparto, cada vez serán mayores.


La osteopatía tiene mucho que aportar a este proceso maravilloso de dar la vida, y cada vez se irá demostrando más.

BIBLIOGRÁFIA
1 Using Integrative Therapies to Treat Women With Chronic Pelvic Pain Melicien A. Tettambel, DO
2 A.T. Still’s Osteopathic Lesion Theoryand Evidence-Based Models Supportingthe Emerged Concept of Somatic Dysfunction Torsten Liem, MSc Ost, MSc Paed Ost
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5 Osteopathic Manipulative Therapy in Women With Postpartum Low Back Pain and Disability: A Pragmatic Randomized Controlled Trial Florian Schwerla, MSc, DO (Germany); Katrin Rother, DO (Germany); Denis Rother, DO (Germany); Michaela Ruetz, MSc, DO (Germany); and Karl-Ludwig Resch, MD, PhD
6 PROMOTE Study: Safety of OsteopathicManipulative Treatment During the Third Trimester by Labor and Delivery Outcomes Kendi L. Hensel, DO, PhD; Brandy M. Roane, PhD; Anita Vikas Chaphekar, OMS III; and Peggy Smith-Barbaro, PhD
 Management of Cesarean Deliveries and Cesarean Scars With Osteopathic Manipulative Treatment: A Brief Report Daniel Martingano, DO
8 Depression, Somatization, and Somatic Dysfunction in Patients WithNonspecific Chronic Low Back Pain: Results From the OSTEOPATHIC Trial
9 Diakow PR, Gadsby TA, Gadsby JB, Gleddie JG, Leprich DJ, Scales AM. Back pain during pregnancy and labor. J Manipulative Physiol Ther. 1991;14(2):116-118.
10 Guthrie RA, Martin RH. Effect of pressure applied to the upper thoracic (placebo) versus lumbar areas (osteopathic manipulative treatment) for inhibition of lumbar myalgia during labor. J Am Osteopath Assoc. 1982;82(4):247-251.
11 Stuge B, Hilde G, Vollestad N. Physical therapy for pregnancy-related low back and pelvic pain: a systematic review. Acta Obstet Gynecol Scand. 2003;82(11):983-990.
12 Bastiaenen CH, de Bie RA, Vlaeyen JW, et al. Long-term effectiveness and costs of a brief self-management intervention in women with pregnancy-related low back pain after delivery. BMC Pregnancy Childbirth. 2008
13 Recknagel C, Rob J, Recknagel A, Ruetz M, Schwerla F. Study on the effectiveness of a test-dependent osteopathic treatment for women with persistent post partum back pain: a randomized controlled trial. Int J Osteopath Med. 2008;11(4):156-157. doi:10.1016/j.ijosm.2008.08.012.
14 Depression, Somatization, and Somatic Dysfunction in Patients With Nonspecific Chronic Low Back Pain: Results From the OSTEOPATHIC Trial John C. Licciardone, DO, MS, MBA; Robert J. Gatchel, PhD; Cathleen M. Kearns, BA; and Dennis E. Minotti, DO

EFICACIA DE LA OSTEOPATÍA EN ALTERACIONES TEMPOROMANDIBULARES – TRABAJO FIN DE CURSO OSTEOPATÍA

Ana Belén Pena García. Tutora: Fily Blanco Garrido

RESUMEN
Introducción: A. Taylor Still desarrolló la filosofía osteopática en el siglo XIX y sus principios: la estructura gobierna la función, la unidad del cuerpo, la autocuración y la ley de la arteria. Es un medio terapéutico utilizado para procesar problemas biomecánicos mediante procedimientos manuales, una alternativa para el tratamiento de las disfunciones articulación temporomandibular.

Nuestro objetivo de esta revisión es verificar la eficacia de las técnicas osteopáticas en los trastornos temporomandibulares.


Material y Métodos: Entre enero y abril de 2018 se realizó una búsqueda bibliográfica a partir de Decs y Elsevier. Además, se buscó directamente en los buscadores de revistas especializadas The Journal of the American Osteopathic Association, European Journal Osteopathy e Internacional Journal of Osteopathic Medicine.

Las palabras clave fueron “temporomandibular joint”, “temporomandibular joint and osteopathic manipulative treatment”.

A partir de aquí se establecieron una serie de criterios de inclusión y exclusión teniendo en cuenta el objetivo de nuestra investigación, obteniendo como resultado un total de 5 artículos que analizan el efecto de la osteopatía en las disfunciones de la articulación temporomandibular.


Resultados: Tres de los artículos están enfocados a la técnica manipulación global de Fryette con un estudio y resultado común a los tres. Á parte del uso de análisis estadísticos (metodología común a los cinco artículos), uno de estos tres utiliza radiografías digitales para comprobar los efectos. Hay un cuarto artículo en el que se utiliza un estudio kinesiográfico, instrumento diseñado para la investigación y el diagnóstico de la función mandibular y disfunción. El quinto artículo hace un estudio comparativo entre la terapia convencional y la osteopatía.


Conclusiones: Los tratamientos osteopáticos en las disfunciones temporomandibulares obtuvieron buenos resultados y no mostraron efectos adversos notables. Debido al reducido número de participantes de los nuestros, no podemos afirmar de manera rotunda la evidencia científica sobre dichos tratamientos.


Palabras clave: “osteopatía”, “articulación temporomandibular”, “manipulación ostepática”


LISTADO DE ABREVIATURAS
ATM: Articulación temporomandibular.
TTM: Trastorno temporomandibular.
OAA: Técnica occipito-atlo-axoidea.
UDP: Umbral de dolor a la presión.
C1: Primera vértebra cervical.
C2: Segunda vértebra cervical.
C3: Tercera vértebra cervical.
AAB: Apertura activa de la boca.
OMT: Terapia manual osteopática.
DTM: Disfunción temporomandibular.
CCT: Grupo convencional terapia convencional.
TMI: Índice temporomandibular.
VAS/EVA: Escala analógica visual.
MOV: Apertura máxima de la boca.
ROM: Movimiento lateral de la cabeza alrededor de su eje.
DCM: Disfunción craneomandibular

INTRODUCCIÓN
Andrew Taylor Still desarrolló la filosofía osteopática en el siglo XIX1. En sus obras de referencia hace una síntesis de todas sus observaciones y de su práctica y plasma cuatro grandes principios sobre los cuales se basa la medicina osteopática: la estructura gobierna la función, la unidad del cuerpo, la autocuración, la ley de la arteria2.
Como toda terapia, se imponen una o varias deficiones2.
Para la Asociación Americana de Osteopatía: es el sistema de curación que pone el énfasis principal sobre la integridad estructural del cuerpo. Esta integridad estructural es el factor más importante a mantener. Rige la buena salud del organismo y evita la enfermedad2.
Para el Comité Americano de la Terminología Osteopatía: es una escuela de medicina basada sobre la teoría de que el cuerpo es un organismo vital en donde la estructura y la función están coordinadas. La enfermedad es una perversión de la una y de la otra, mientras que la terapia es una restauración manipuladora de estas anomalías2.


Para C.H. Downing: es una filosofía de medicina (curativa) que posee un sistema completo de terapias. EL tratamiento está basado sobre todas las condiciones anormales del cuerpo, sobre las leyes naturales y los principios vitales que rigen la vida, es decir, el ajuste de todas estas fuerzas vitales del cuerpo, ya sean físicas, químicas o mentales2.


Para Fryette: toda lesión o subluxación de una articulación es una composición de todas las variaciones de lesiones, individuales o agrupadas. Están engendradas por un factor, mecánico o no, que causa o predisposición a la enfermedad que el paciente sufre en ese momento. Esos factores pueden variar de un cuerpo a otro. Cada individuo nace con su capacidad individual de llevar en sí todos estos factores. En cuanto a los aspectos bioquímicos o psíquicos, son secundarios2.

Para M.C. Connell: una lesión vertebral es una inversión o una perversión de la estructura que causa y mantiene un disfuncionamiento, ya sea por presión, por tensión o las dos al mismo tiempo.2


La osteopatía analiza los signos y síntomas de los pacientes correlacionándolos con la anatomía y la fisiología, observando a los individuos como una unidad corporal.1


Caracterizada por técnicas de manipulación fina, menos invasivas que otras intervenciones, adaptadas individualmente a la calidad del tejido, para mantener o restablecer la circulación de los fluidos corporales.3
La articulación temporomandibular (ATM) es la articulación formada entre la mandíbula y la porción externa de la base del cráneo. Se forma por la articulación entre el hueso temporal y el cóndilo de la mandíbula del lado correspondiente4.


Los trastornos temporomandibulares (TTM) abarcan un grupo de afecciones muscoesqueléticas que afectan a la articulación temporomandibular (ATM) o la musculatura masticatoria, o ambas. Estas afecciones generalmente se caracterizan por dolor en la zona preauricular y otras áreas faciales, generalmente agravadas por la masticación o la función de la mandíbula. Los TTM suelen acompañarse, solos o en combinación, por limitación del movimiento de la mandíbula, los ruidos articulares, la sensibilidad muscular y fascial o el dolor en las articulaciones5.
DTM, como trastorno crónico, parece ser multifactorial, y puede implicar una interacción compleja entre la estructura anatómica, la función biomecánica, las demandas ambientales y las respuestas psicosociales, cada una de las cuales puede contribuir a las manifestaciones clínicas y los síntomas. Algunos autores demostraron una relación entre los sistemas estomatognáticos y posturales 5.


Las disfunciones craneomandibulares (DCM) son frecuentes y es difícil su diagnóstico debido a su etiología multifactorial. La gran demanda de pacientes con dolores articulares conlleva a estudiarla más a fondo en niños y adultos.6


De manera que, el objetivo de esta revisión es verificar la eficacia de las técnicas osteopáticas en los trastornos temporomandibulares.

MATERIAL Y MÉTODO
Una vez establecida la temática a tratar en la investigación, se procedió a concretar las palabras claves o términos que guiarían nuestra búsqueda en diferentes fuentes.


A partir de aquí, se considera el término “temporomandibular joint and osteopathic manipulative treatment”. Iniciamos nuestra búsqueda en Descriptores en Ciencias de la Salud (Decs), optando por la opción de inglés, no obteniendo ningún resultado, por lo que cambiamos e introducimos el término MeSH “temporomandibular joint”, obteniendo un descriptor. A partir de aquí, seleccionamos el descriptor “mandible”.

Una vez dentro, al final del descriptor, vemos las fuentes de información en las que está presente dicho término (Medline, Lilacs…). Seleccionamos cada fuente, una por una, y teniendo en cuenta que el número de resultados es muy amplio, en el buscador donde tenemos la referencia del término MeSH, sustituimos este por “temporomandibular joint and osteopathic manipulative treatment”.

A continuación, procedemos a hacer la misma búsqueda en el buscador de Elsevier, que recoge las publicaciones de diversas revistas. Nos centramos en las revistas de Ciencias de la Salud. Usamos la misma palabra clave en los buscadores, pero el resultado nulo, por lo cual decidimos cambiar esta palabra por “manipulación ATM”.

La búsqueda ofrece los siguientes resultados:

Fuente Palabra clave Artículos Elsevier Manipulación ATM 34
De cara a conseguir un mayor número de artículos válidos y darle mayor solidez a nuestro trabajo, optamos por ir directamente a varias revistas científicas que tuvieran relación directa con la temática a tratar y realizar nuestras pesquisas en sus buscadores. Las revistas analizadas fueron, The Journal of the American Osteopathic Association, European Journal Osteopathy, Internacional Journal of Osteopathic Medicine.
En el caso de Journal of the American Osteopathic usamos la palabra clave “temporomandibular joint”, obteniendo 36 resultados.
En cuanto a European Journal Osteopathy, la palabra clave “temporomandibular joint”, no ofreció ningún resultado, por lo que optamos por ampliar el ámbito de búsqueda a “temporomandibular”, obteniendo 2 resultados.
Por último, en la Internacional Journal of Osteopathic Medicine, usando la palabra clave “temporomandibular joint”, obtuvimos un total de 18 resultados. Fuente Palabra clave Artículos The Journal of the American Osteopathic Association temporomandibular joint 36
European Journal Osteopathy
temporomandibular
2 Internacional Journal of Osteopathic Medicine temporomandibular joint 18
Por lo tanto, después de lo explicado, obtenemos un total de 104 artículos, cuyo origen especificamos en el cuadro siguiente:
Eficacia de la osteopatía en alteraciones temporomandibulares
Ana Belén Pena García
5
Base de datos / Fuente Artículos Lilacs 1
Medline
10 BBO 1
Desastres
0 MedCarib 0
Ibecs
2 Elsevier 34
The Journal of the American Osteopathic Association
36 European Journal Osteopathy 2
Internacional Journal of Osteopathic Medicine
18 TOTAL 104
Teniendo en cuenta el objetivo a investigar, se aplicaron los siguientes criterios:


Criterios de inclusión

  • Artículos publicados inglés, español y portugués.
  • Estudios referidos a humanos.
    Criterios de exclusión
  • Artículos anteriores al año 2000
  • Artículos que no se corresponden con el objetivo de esta investigación.
  • Artículos que carecen de estudio con grupo control
  • Artículos que solo tratan casos clínicos aislados o estudios piloto
  • Revisiones sistemáticas
  • Artículos no accesibles a texto completo


    A continuación, mostramos los resultados de la aplicación de estos criterios:
    Criterios de inclusión
  • Artículos publicados inglés, español y portugués.
  • Estudios referidos a humanos.
    104 resultados
    Criterios de exclusión
  • Artículos anteriores al año 2000 (8)
  • Artículos que no se corresponden con el objetivo de esta revisión (53)
  • Artículos que carecen de estudio con grupo control (4)
  • Artículos que sólo tratan casos clínicos aislados o estudios piloto (8)
  • Revisiones sistemáticas (13)
  • Artículos no accesibles a texto completo (12)
  • Artículos repetidos en otras bases de datos (1)
    5 resultados

    Por lo tanto, como resultado final, tenemos un total de 5 artículos para nuestra investigación, que procederemos a analizar con detalle en apartados sucesivos.
  • RESULTADOS
    Mansilla Ferragud P y Boscá Gandía JJ7 (2008) Se plantearon evaluar de forma fiable los cambios producidos por la manipulación vertebral de la charnela occipito-atlo-axoidea mediante la técnica OAA según Fryette en la apertura activa de la boca y el umbral del dolor a la presión del pterión.
    Para ello realizaron un estudio experimental, controlado, aleatoriamente, a simple ciego y con grupo control. Con tres terapeutas a doble ciego.
    Se incluyó en el estudio: pacientes que otorgan el consentimiento por escrito; mayores de edad (entre 18 y 50 años), de cualquier sexo; historial de dolor cervical, con una evolución mínima de 1 mes; limitación de la apertura vertical activa de la boca < 40 mm; que no hubieran recibido tratamiento osteopático al menos 2 meses antes del estudio; que no hubieran recibido tratamiento médico al menos 2 semanas antes del estudio; que no presentasen ningún criterio excluyente.
    Se excluyeron personas que hubiesen sufrido traumatismo y/o fractura reciente del cóndilo mandibular, mandíbula, raquis cervical, bóveda craneal o base del cráneo (6 meses); personas que sufrían de osteítis, lesión reumática o tumores sobre la ATM o raquis cervical; personas que habían sido intervenidas quirúrgicamente sobre la ATM, macizo orofacial, bóveda craneal, mandíbula y/o raquis cervical en los 6 meses previos al estudio; malformaciones congénitas del raquis suboccipital; alteraciones vestibulares, vértigos, acufenos; test de extensión-rotación positivo (test de Klein) o alteraciones cerebrovasculares; historia actual de enfermedad infecciosa.
    Han participado 52 pacientes, 26 en el grupo intervención y 26 en el grupo control. Utilizamos calibre y dinamómetro digital para la toma de mediciones. Se utilizaron test paramétricos para el análisis estadístico. Se han realizado, antes y después de la intervención, mediciones de la apertura de la boca y del UDP en el pterión.
    Los resultados de este estudio fueron que el grupo intervención obtuvo una apertura de la boca significativamente mayor (p<0,001) que el control, así como un aumento en el UDP muy próximo a la significación (p=0,055) respecto al grupo control, cuyo resultado fue significativamente negativo.
    Los autores de este estudio concluyeron que los efectos de la manipulación mediante la técnica occipito-atlo-axoidea según Fryette aumenta inmediatamente la amplitud de la apertura vertical activa de la boca y tiende a aumentar el UDP en el pterión.
  • Además permite un mejor acoplamiento biomecánico entre el raquis cervical y la ATM, gracias a la mejora de la sinergia funcional existente entre ambas regiones.
    Monaco A. et al (2008)5 El objetivo de este estudio es evaluar los efectos de la Manipulación Osteopática (OMT) sobre la cinemática mandibular en pacientes con trastorno temporomandibular (TTM).
    En el estudio los pacientes fueron divididos aleatoriamente en dos grupos: 28 niños de 12 años de edad, grupo control T0 (14 sujetos) y grupo de estudio T1 (14 sujetos) con síntomas no específicos DTM, la apertura bucal limitada, historia de trauma (traumatismo del parto, traumatismos causados por accidentes).
    Seleccionados entre los pacientes referidos al Departamento de Odontología Pediátrica, que se presentaron para el estudio; los pacientes fueron aceptados si es capaz de obtener cuatro patrones kinesiográficos idénticos. Todos los pacientes cumplen con el requisito.
    Todos se sometieron una primera grabación kinesiográfica. Los pacientes del grupo de estudio se sometieron a una segunda grabación kinesiográfica 2 meses después de la OMT. Los pacientes del grupo de control fueron sometidos a un control de grabación kinesiográfica seis meses después de la primera.
    En la primera grabación (Exploración1) el paciente, a partir de la posición de los dientes / contacto, apertura máxima posterior / cierre movimientos de la mandíbula, para obtener parámetro Máximo de apertura (MO) (valores KNS expresado en mm para 10).
    En la segunda grabación (Scan2) el paciente, a partir de la posición de los dientes / contacto, realizado 15 posterior apertura / cierre de movimientos de la mandíbula, lo más rápido posible, para obtener la velocidad máxima de apertura (MOV), velocidad máxima de cierre (MCV), velocidad de apertura parámetros medios (OVA) y de cierre velocidad media (CVA) (valores KNS expresadas en mm para s-1). Los movimientos de apertura se realizaron hasta que se alcanzó el dolor. El margen de tiempo entre la grabación se fijó en 20 segundos.
    Los resultados/estadística mostraron que los datos kinesiographic del grupo de estudio una diferencia moderada estadísticamente significativa (p <0,07) de parámetro de apertura máxima de la boca (MO) mejora y una alta diferencia estadísticamente significativa (p <0,03) de parámetro de máxima velocidad de apertura de la boca (MOV) mejora. No se observó ninguna diferencia estadísticamente significativa (hipótesis nula confirmada) de los parámetros de kinesiographic en el grupo de control.
  • La conclusión de este estudio indica que el tratamiento de manipulación de las áreas no estomatognáticas se relaciona con cambios en la actividad KNG de la mandíbula. Por lo que sugieren que la OMT puede inducir cambios en la dinámica estomatognático, ofreciendo un soporte válido en el abordaje clínico de DTM en la medicina manipulativa.
    Cuccia AM et al3 (2009) El objetivo de este estudio es ver el efecto de la terapia manual osteopática (OMT) en pacientes con DTM. Por lo que el propósito del estudio de casos y controles se centra en estudiar los efectos de la OMT en sujetos adultos con DTM.
    Se realizó un estudio aleatorizado, controlado que incluyó pacientes adultos con DTM. Los pacientes fueron divididos aleatoriamente en dos grupos: un grupo OMT (25 pacientes, 12 varones y 13 mujeres, edad 40,6 +-11.03) y un grupo convencional terapia conservadora (CCT) (25 pacientes, 10 hombres y 15 mujeres, edad 38,4+- 15,33).
    Los criterios de inclusión: Los sujetos de este estudio fueron reclutados entre los pacientes con TTM que asistieron al Departamento de Ortodoncia y Gnatología, Universidad de Palermo, Italia, durante un período de seis meses a partir de septiembre de 2008 y febrero2009. Fueron incluidos si tenían un valor de referencia del índice temporomandibular (TMI) de 0.08 0,10, y una intensidad del dolor mínimo de 40 mm en una escala analógica visual (VAS). Además, se examinaron evaluación de la gama de apertura máxima de la boca (MOV) se midió utilizando la pinza calibrada con una precisión de 1 mm, como la distancia máxima interincisal añade a la superposición vertical de los incisivos. Y el rango de cuello uterino de instrumento de movimiento se utilizó con el fin de medir el movimiento lateral de la cabeza alrededor de su eje (ROM).
    Los criterios de exclusión fueron: historia de los efectos adversos con el tratamiento osteopático, estar bajo tratamiento de ortodoncia o bajo tratamiento para DTM, el uso regular de fármacos analgésicos o anti-inflamatorio, el uso de prótesis dental, la presencia de cualquier otro condición de dolor facial, trastornos neurológicos o psiquiátricos y sistémica en el trastorno inflamatorio.
    El grupo que recibió OMT manipulación osteopática por un doctor en osteopatía. Los tratamientos duraron 15 y 25 min. y se utilizan técnicas suaves tales como la liberación miofascial, la tensión membranosa equilibrada, la energía muscular, la liberación miofascial, la junta de articulación, de alta velocidad, baja amplitud de empuje y la terapia craneal-sacral. El tratamiento se dirige a la región cervical y la ATM.
    El grupo CCT fue proporcionado por un especialista en la Gnatología el tratamiento es un aparato oral, terapia física (estiramiento muscular suave y ejercicios de relajación), compresas calientes o frías (o ambos), la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea.
    En la visita de primera (T0), al final del tratamiento (después de seis meses, T1) y dos meses después del final del tratamiento (T2), todos los pacientes fueron sometidos a evaluación clínica.
    Los resultados de ambos grupos mejoraron durante los seis meses. El grupo OMT requiere significativamente menos medicamentos (medicamentos no esteroideos y relajantes musculares) (P < 0,001).
    Los autores de este estudio concluyen que sería deseable que en el tratamiento de los trastornos relacionados con la ATM y las estructuras músculo-esqueléticos relacionadas, que el dentista debe trabajar en estrecha colaboración con los osteópatas y fisioterapeutas por la evidencia empírica que sugiere la OM sobre la eficacia en el alivio de los síntomas.
    Otaño L y Legal L6 (2010) Objetivo del presente estudio es valorar los cambios producidos por la aplicación de la técnica de manipulación global de la charnela occipito-atloideo-axoidea (OAA) entre la base del occipital y el arco posterior del atlas mediante una cefalometría lateral digital, en pacientes con bruxismo que usan el plano oclusal nocturno y si la aplicación de la OAA mejora la apertura activa vertical de la boca, y si produce un aumento del umbral del dolor a la presión y, como consecuencia, una disminución del dolor espontaneo en el miotoma de C1.
    Se trata de un estudio experimental, controlado, aleatorizado, doble ciego, con grupo control y con tres evaluadores externos. El grupo de intervención es de 44 personas comprendidas entre 18 y 65 años con bruxismo y uso de plano oclusal. Se analizaron el grupo control (n=22; 13 mujeres y 8 varones de 38y 11,4 edad) y el grupo experimental(n=22; 14 mujeres y 7 varones de 39,6 y 10,9 edad), que recibió la técnica (OAA).
    Los criterios de inclusión fueron: edad entre los 18 y los 65 años; sujetos con uno o más síntomas de bruxismo; alteración de la fonación, deglución y/o masticación por causa mandibular; desgaste de la superficie dental; desequilibrios musculares (hiperactividad gamma sobre los músculos masetero, temporal, pterigoideo); dolor orofacial; chasquidos o crujidos meniscales; dolor óptico, y cefalea.
    Se excluyó: personas con prótesis mal ajustadas; personas que presenten una patología de tipo degenerativo, inflamatorio, biomecánica, infecciosa (osteomielitis), metabólica (gota, osteítis fibrosa quística, osteomalacia); presenten cualquier enfermedad, o disfunción en estado agudo del sistema estomatognático; personas que presenten síntomas de Whiplash (síndrome de latigazo cervical), y con enfermedad oncológica o en tratamiento por radioterapia.
    En todos los grupos se evaluaron con mediciones previas, inter y postintervención, de la apertura activa de la boca (AAB) y el umbral del dolor a la presión (UDP) en el miotoma de C1. Se han realizado dos radiografías digitales pre y postintervención. En este estudio siguieron un protocolo de actuación en grupo control (a este grupo se le aplico la técnica placebo de Jones) y grupo experimental (OAA, de Fryette).
    Los resultados en el grupo experimental se identificaron diferencias estadísticamente significativas para las radiografías digitales después de realizada la técnica manipulativa (P<0,05), así como un aumento en el UDP y en la AAB con una repercusión mayor (p<0,00) con respecto al grupo control.
    Por lo que la técnica (OAA) y el uso del plano oclusal provocan cambios radiológicos hacia la media (6,5mm) entre la base del occipital y el atlas en pacientes con bruxismo y uso de plano oclusal.
    Los autores de este estudio determinan que los pacientes con bruxismo que pertenecen al grupo experimental mejoraron cuantitativamente sus índices con respecto al grupo control. La evaluación osteopatíca estática y dinámica completa la ficha odontológica y evidencia que estos pacientes también presentaban alteraciones cráneo-cervicales que influyen sobre la biomecánica temporomandibular.
    Tolentino Ferreira L1 (2015). Objetivo es determinar si la Osteopatía se puede utilizar como un medio terapéutico en el DTM y el dolor orofacial; se utilizaron maniobras osteopáticas Thrust Global inespecífico en OAA (occipucio, atlas y axis) y Thrust C3 específico, individuos con DTM y dolor orofacial. reclutaron 19 individuos entre la edad de 18 a 44 años (16 mujeres y 3 varones) aleatoriamente y estudio cegado y con grupo control, fueron seleccionados mediante el cuestionario RDC / DTM (criterios diagnósticos de investigación para trastornos temporomandibulares) en el Centro de Oclusión de Articulación Temporomandibular (COAT), de esta misma institución:
    Elementos de inclusión: con DTM y dolor orofacial; entre la edad de 18 a 44 años; prueba de la arteria vertebral cerebral negativa.
    Elementos de exclusión portadores de: enfermedades reumatológicas, discopatías degenerativas, hernias discales cervicales, insuficiencia de la arteria cerebral, neoplasia.
    Todos los participantes de este estudio recibieron la orientación de no utilizar ninguna medicación para el dolor en el período de una semana que antecedió al experimento.
    Enviados para exámenes adicionales (prueba de la arteria espinal cerebral, prueba de deslizamiento anteroposterior de la vértebra cervical C3, EVA, algómetro y haz de cono de TC). El cuestionario fue aplicado por un dentista calibrado y el estudio fue ciego para el fisioterapeuta, que realizó las maniobras osteopáticas.
    Los datos se obtuvieron cuatro veces (control, tiempo cero, 48h y 2 meses después de las maniobras) y los resultados se tabularon y se analizaron estadísticamente mediante análisis no paramétrico (pruebas de Friedman y Wilcoxon), con un nivel de significación del 5%.
    Los resultados revelaron una mejora en el dolor orofacial, comprobado a través de EVA (<0,001) y algómetro para los músculos TD (0,047), MD (0,001) y ME (0,002) que mostraron diferencia significativa entre todos los tiempos del estudio, comparado al tiempo control. Para el músculo TE (0,09) la diferencia significativa ocurrió sólo en el tiempo 60 días, comparado al tiempo control y tiempo cero. Las imágenes de la TCC mostraron una disminución significativa del espacio intervertebral anterior de los niveles de la columna cervical C2-C3 (0,05) y C3-C4 (0,035).

    El estudio concluyó que la osteopatía puede ser utilizada como medio terapéutico para DTM y dolores orofaciales; las maniobras osteopáticas de Thrust Global inespecífico en OAA (occipital, atlas y axis) y de Thrust específico en C3 mejoraron el dolor de los pacientes con DTM y dolores orofaciales; además estas maniobras osteopáticas produjeron espacios intervertebrales disminuidos por encima de los niveles de la columna cervical C2-C3 y C3-C4.
    DISCUSIÓN
    Una vez revisados y analizados todos los artículos, encontramos varios puntos en común que son de relevancia para el objetivo de nuestra revisión y que nos permiten extraer una serie de conclusiones que posteriormente abordaremos. Con todo ello también se encontraron discrepancias a las que también haremos referencia.
    Fruto de este análisis resaltar la escasez de estudios encontrados que se ajusten al objetivo y criterios de inclusión y exclusión de esta revisión.
    Como características comunes principales, todos los artículos seleccionados han seguido un protocolo de actuación, además de incluir grupo control en la investigación y análisis estadístico.
    En cuanto a la muestra de participantes de cada estudio, dos de ellos tienen un muestro con pocos participantes: 28 en Monaco A. et at5 (todos niños) y 19 en Tolentino Ferreira L1. Por su parte, tanto Mansilla Ferraud P y Boscá Gandía JJ7, con 52, como Cuccia AM et al3, con 50, son los dos estudios de los analizados con mayor muestreo. Mientras, Otaño L y Legal L6 se sitúan en los 44 participantes.
    La franja de edad estudiada comprende desde los 12 años hasta los 65 años. Las muestras son bastante paritarias, no hubo diferencias significativas entre ambos grupos, tanto en la edad como en la distribución de sexos.
    Sólo encontramos mención expresa al consentimiento informado en dos artículos: Mansilla Ferragud P y Boscá Gandía JJ7 y Otaño L y Legal L6.

    Teniendo en cuenta estos datos, se puede afirmar que en nuestro análisis bibliográfico tiene un muestreo total de 193 participantes que, divididos entre los cinco artículos objeto de nuestra investigación, dan una media de 38,6 por artículo.
    En lo referido a la pérdida de participantes, de los 19 participantes iniciales de Tolentino Ferreira L1 uno que fue excluido por no seguir las directrices de no tomar medicamentos para el dolor una semana antes de la maniobra osteopática. Pero salvo este caso en concreto, todos los participantes de los cinco artículos cumplían los criterios de inclusión y exclusión.
    Sobre la presencia o no de factores que pudieran influir en el procedimiento del estudio, se aprecian diferencias según los autores y autoras. Tolentino Ferreira L1 tiene en cuenta factores influyentes como: depresión, ansiedad, estrés postraumático en la aplicación de los síntomas, factor hormonal que afecta a las mujeres en edad reproductiva en mayor proporción que a los hombres, incidencia mayor en los blancos e incluye la predisposición genética con respecto al metabolismo de los neurotransmisores y además tiene en cuenta la temperatura entre 22º-24º y la camilla. Otaño L y Legal L6 contemplan factores como el peso, talla, edad, índice de masa corporal, por ejemplo; mientras que Mansilla Ferragud y Boscá Gandía JJ7 incluyen las características demográficas y clínicas iniciales. Por su parte, en el estudio de Monaco A. et al5 durante las grabaciones el paciente estaba sentado en una silla de madera con reposacabezas en una postura cómoda y los ojos cerrados para evitar estímulos ambientales.
    Según las técnicas utilizadas en los diferentes artículos se visualiza que los estudios de Tolentino Ferreira L1, Mansilla Ferragud P y Boscá Gandía JJ7 y Otaño L y Legal L6 llevan a estudio la misma técnica de manipulación global OAA de Fryette; mientras que Monaco A. et al5 busca un soporte valido en el abordaje clínico por lo que utiliza técnicas de medición de diagnóstico y hace uso del sistema Kinesiography, instrumento diseñado para la investigación y el diagnóstico de la función mandibular/disfunción. Se registra electrónicamente movimientos incisivo de puntos mandibulares en tres dimensiones y Cuccia AM. e al3, utiliza técnicas suaves como: liberación miofascial, tensión membranosa equilibrada, la energía muscular, la junta de articulación de alta velocidad, baja amplitud de empuje y la terapia craneal-sacra.
    En Cuccia AM. e al3 T2 hubo un leve empeoramiento de MOV, ROM, VAS, y se mantuvo dentro de la gama normal de movimiento y la reducción de VAS fue notable porque había una mejora en T2 en comparación con T0. Otaño L y Legal L6 para medir la fuerza de presión necesaria para producir dolor, se utilizó un algómetro mecánico de muelle Technical Products CO (Technical Products CO, Nueva Jersey, Estados Unidos). Pueden existir errores de apreciación o de paralaje, la sumatoria de ellos da una relación de incertidumbre de 0,3 N. Pero en el informe se consigna que el nivel de confianza del aparato es del 95%.
    Limitaciones: Se debería tener en cuenta en los cinco artículos y no lo mencionan es el lado que suele masticar el paciente, ausencia de una pieza dentaria o limitación mandibular causada por interferencias oclusales. En el estudio de Tolentino Ferreira L1 lo menciona pero no lo tiene en cuenta para su investigación aunque lo proponen para futuros estudios. En el estudio de Otaño L y Legal L6 el tamaño muestral, sugieren para nuevos estudios similares a esta investigación con una muestra mayor. Por otro lado, poder encuadrar los signos y síntomas del bruxismo para asignar a un paciente al grupo de investigación y por último la posibilidad de irritación dérmica por un desfase en los tiempos de aplicación. Mansilla Ferragud P y Boscá Gandía JJ7 existe una limitación en la algometría del punto pterión del grupo control, aumentó el dolor en la segunda medición, posiblemente debido a la irritación mecánica del punto tras sucesivas mediciones.
    Diferente de los otros artículos es que en el estudio de Tolentino Ferreira L1 para que la manipulación se realice de forma segura, realiza la prueba de la arteria espinal cerebral en los otros artículos no se confirma que realicen tal técnica de seguridad. Mansilla Ferragud P y Boscá Gandía JJ7 también hacen uso de esta misma técnica.
    Posible error en el articulo de Monaco A. el al5 en la hipótesis alternativa, al estudio T0 y el grupo control mostraron diferencias estadísticamente significativas. En este caso, en el muestreo estadístico: los dos grupos no son comparables. Pero los valores medios y la valoración estándar de datos Kinesiographic no se encontraron diferencias significativas en los parámetros evaluados, por lo que se confirma la hipótesis nula.
    La figura de un osteópata profesional no es utilizado en el articulo de Tolentino Ferreira L1 no se refleja claramente que es un osteópata el que realiza el trabajo osteopático; de hecho, llega a comentar que la osteopatía es un enfoque terapéutico para la especialidad de la fisioterapia, que tiene como objetivo corregir o minimizar. Pero al finalizar el estudio aclara que notan la necesidad de este profesional en el equipo.
    Sin embargo, en el artículo de Otaño L y Legal L6 si es un osteópata el encargado de la parte osteopática y aclara que es un trabajo donde se combina esta disciplina conjuntamente con el tratamiento odontológico para conseguir mejores beneficios. En Mansilla Ferragud y Boscá Gandía JJ7 también encontramos la presencia del profesional de la osteopatía. Por su parte, Mónaco A. et al2, no se refieren específicamente al osteópata, pero si se alude siempre al tratamiento con manipulación osteopática. En cuanto al artículo de Cuccia AM. et al3, en el estudio actúa un doctor en osteopatía. Expresan que en el tratamiento de los trastornos relacionados con la ATM y las estructuras músculo-esqueléticas vinculadas sería deseable que el dentista trabajara en estrecha colaboración osteópatas y fisioterapeutas. Además, habla de la consideración de la fisioterapia como la primera opción entre los pacientes con TT seleccionados. La OMT, en particular, tuvo un efecto positivo sobre los síntomas físicos de DTM y es recomendable como tratamiento en pacientes que sufren DTM.
    Pensando en futuros estudios los autores de estos artículos hacen sus propias sugerencias. Cuccia AM et al3 animan a la realización de nuevos estudios para evaluar si los hallazgos del suyo son reproducibles y si se pueden lograr resultados a largo plazo positivos. Si los hallazgos de este estudio son reforzados por la investigación futura, la OMT demostraría ser una solución no invasiva para la gestión de los TTM, ya sea sola o conjuntamente con otras terapias y/o medicamentos como parte de un plan general de tratamiento. Mónaco A. et al5 sugieren que los nuevos estudios se dirijan a la evaluación de las variables empleadas en este estudio para llevar a cabo un seguimiento, con el fin de aclarar la estabilidad de los resultados y la patogénesis de algunas DTMS signos y síntomas. Además, no debemos olvidar la importancia que estos autores dan a la influencia del tratamiento osteopático en la reducción hypersympathicotonica como consecuencia del estrés postural en general y, en consecuencia, el alcance de la libertad de la actividad del músculo de la mandíbula que parece tener influencia en la dinámica de apertura de esta.
    Tolentino Ferreira L1 y Otaño L y Legal L6 añaden en su estudio la prueba de un cefalométrico lateral en el que incorporan las curvaturas de la columna cervical y la posición cráneo vertebral. Éstos son factores que se deben considerar y la técnica OAA de Fryette es la más adecuada para buscar flexibilidad al espacio atloideo-axoideo, porque al ser bilateral y global influye en el reequilibrio de las diversas estructuras temporomandibulares y, como consecuencia, se amplía espacio occipito-atloideo y disminuye el dolor espontaneo, además de la presión en el miotoma C1 y de esta manera se consigue mayor apertura bucal. La efectividad de los cambios en el grupo experimental determina la efectividad de la técnica por demostrarse de manera objetiva el resultado. Mansilla Ferragud P y Boscá Gandía JJ7 afirman que los efectos de la manipulación vertebral sobre C0-C1-C2 en apertura de boca son positivos. Para ello, se basan en un método diagnóstico y evaluativo donde usan el calibre y dinamómetro digital para la toma de mediciones, así como test paramétricos (ANOVA) para el análisis estadístico como métodos fiables.
    Mónaco A. et al4 en su estudio Kinesiographic de la cinética de la mandíbula ve la relación con los sistemas estomatognático y postural pero la muestra es pequeña y los sujetos únicamente público infantil.
    Tolentino Ferreira L1 corrobora que los DTM tienen mayor incidencia entre el público femenino que en el masculino.
    Por último, Tolentino Ferreira L1 y Cuccia AM. et al3 hablan de la necesidad del abordaje multidisciplinar de las disfunciones de la ATM, en el cual la osteopatía también debe jugar un papel destacado. Así, para un tratamiento un tratamiento más eficaz es recomendable evaluar la posible multiplicidad de factores en el origen del problema, cuestión que se debería hacer desde diversos puntos de vista y desde diversas disciplinas.
    CONCLUSIONES
    A raíz de los artículos seleccionados y analizados llegamos a la conclusión de que la técnica OAA de Fryette utilizada en varias de los estudios demuestra ser eficaz. No se proyecta directamente sobre la propia articulación pero tiene un efecto real sobre el problema.
    Por otro lado, el tratamiento osteopático en la ATM necesitaría nuevos estudios que sigan la línea de las investigaciones precedentes para poder evaluar y comprobar de una manera más sólida sus resultados a largo plazo. Además, en cuanto al muestreo, es necesario ampliar el número de participantes en los estudios ya que los actuales ofrecen grupos reducidos que, si bien dan pie a llegar a resultados positivos sobre la aplicación de la osteopatía en la ATM, hacen necesario elaborar estudios más amplios para darle mayor seguridad y amplitud a las conclusiones.
    Tener en cuenta que los problemas temporomandibulares no surgen de un solo factor negativo sino que pueden ser varias las causas. Desde este punto de vista, estamos ante una cuestión importante no sólo para la osteopatía sino para el resto de disciplinas vinculadas, por lo que todas ellas deben seguir investigando el problema desde su origen para luego aplicar un mejor tratamiento y realizar un procedimiento de actuación específico e individualizado.

    BIBLIOGRAFIA 1. Tolentino Ferreira L. Osteopatia como meio terapêutico nas disfunções temporomandibulares e dores orofaciais [Disertación Mestrado]. UNESP-Universidade Estadual Paulista, Instituto de Ciencia e Tecnologia de São José dos Campos, 2015. Disponible:https://repositorio.unesp.br/bitstream/handle/11449/127696/000843300.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  1. Ricard F. y Sallé JL. Tratado de Osteopatía, 4º edición, España, Medos Edición, 2014.
  2. Cuccia AM, Caradonna C, Annunziata V, Caradonna D.: “Osteopathic manual therapy versus conventional conservative therapy in the treatment of temporomandibular disorders: a randomized controlled trial. J Bodyw Mov Ther [Internet]; 2010 [Consultado el 14 de abril de 2018]; 14(2): 179-84. Disponible en: http://www.bodyworkmovementtherapies.com/article/S1360-8592(09)00115-6/fulltext
  3. Pró, Eduardo Adrián. Anatomía científica. Argentina, Editorial Médica Panamericana, 2004.
  4. Monaco A, Cozzolino V, Cattaneo R, Cutilli T, Spadaro A. Osteopathic manipulative treatment (OMT) effects on mandibular kinetics: kinesiographic study. Eur J Paediatr Dent [Internet] 2008 [Consultado el 14 de abril de 2018]; 9(1): 37-42. Disponible en: https://pdfs.semanticscholar.org/6cee/49dbd816a11e1bba53943d21594c8ea8d672.pdf
  5. Otaño L, Legal L Modificaciones radiológicas del espacio entre el occipucio y el cuerpo del atlas tras una manipulación global (OAA) de Fryette. Osteopatía científica [Internet]; 2010 [Consultado el 14 de abril de 2018]; 5(2): 38-46. Disponible: http://www.elsevier.es/es-revista-osteopatia-cientifica-281-articulo-modificaciones-radiologicas-del-espacio-entre-X1886929710876813
    Eficacia de la osteopatía en alteraciones temporomandibulares
    Ana Belén Pena García
    21
  6. Mansilla Ferragud P, Boscá Gandía JJ. Efecto de la manipulación de la charnela occipito-atlo-axoidea en la apertura de la boca. Osteopatía Científica [Internet]; 2008 [Consultado el 14 de abril de 2018; 3(2): 45-51. Disponible en: http://www.elsevier.es/es-revista-osteopatia-cientifica-281-articulo-efecto-manipulacion-charnela-occipito-atlo-axoidea-apertura-13124741

Correlación entre la experiencia personal y el conocimiento adquirido con la intención de recomendar un tratamiento de manipulación adyuvante osteopático o yoga para pacientes con dolor lumbar crónico

Durante las últimas 2 décadas, ha habido un aumento en el uso de terapia complementaria por parte de pacientes con dolor lumbar (LBP) y otros síndromes de dolor crónico1,2. Este cambio en el uso de dólares relacionados con la salud por parte de los consumidores fue en parte incitado el desarrollo de lo que eventualmente se convirtió en el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrada (NCCIH) para proporcionar un contexto científico a las prácticas de curación fuera de la medicina convencional. Para 2015, la mitad de las escuelas de medicina de los EE. UU. Incorporaron un curso de Medicina Complementaria y Alternativa (CAM) en su currículo, haciéndose eco de la expansión de la atención médica tradicional de la población. Los estudiantes de medicina están de acuerdo en que la exposición a diferentes modalidades terapéuticas en la escuela de medicina es importante. ¿Qué lleva a un médico a incorporar la medicina integrativa en su práctica? Las encuestas Integrative Medicine Attitude Questionnaire (IMAQ) y CAM Health Belief Questionnaire (CHBQ) se crearon en un intento por detectar y sintetizar los puntos de vista de los profesionales de la salud con respecto a la medicina integrativa. La CHBQ incluye preguntas sobre el yoga y el tratamiento de manipulación osteopática (OMT). pero IMAQ no incluye preguntas sobre yoga.9,10 Tanto el CHBQ como el IMAQ evalúan las actitudes de los profesionales de la salud hacia los principios de integración

La medicina y algunas de sus terapias, pero no evalúan directamente los posibles factores que afectan la recomendación de terapias integradoras para los pacientes.

Tanto la OMT como el yoga son intervenciones que pueden ayudar a tratar a los pacientes con LBP crónica. En las encuestas de población administradas por el NCCIH, la OMT y el yoga se definen como modalidades “complementarias y alternativas” y se incluyen como formas de terapia integrativa. Además, ambos han sido recomendados por el NCCIH como componentes de un plan de tratamiento para pacientes con LBP. Los artículos de investigación de ciencias básicas y clínicas y las guías de práctica clínica apoyan el uso de estas dos modalidades para pacientes con LBP.

Ningún estudio ha evaluado qué influye en la intención de los estudiantes de medicina de recomendar modalidades terapéuticas complementarias una vez que se conviertan en médicos, según nuestro conocimiento. ¿La experiencia personal y la lectura de la literatura sobre una modalidad influyen? Dado que los estudiantes de medicina osteopática ya experimentan y leen sobre la OMT en la escuela de medicina osteopática, ¿adoptarían otra modalidad, como el yoga, si la experimentaron o leen sobre sus beneficios? Las 4 hipótesis nulas de este estudio son las siguientes:

  1. La experiencia de la OMT no tendrá ningún efecto en la probabilidad de que los estudiantes de medicina osteopática recomienden la OMT a futuros pacientes.
  2. La lectura de artículos de investigación basados ​​en la evidencia sobre el uso de la OMT para la LBP no tendrá ningún efecto en la probabilidad de que los estudiantes de osteopatía recomenden la OMT a futuros pacientes.
  3. La experiencia y la práctica del yoga no tendrán ningún efecto sobre la probabilidad de que los estudiantes de medicina osteopática recomienden el yoga a futuros pacientes.
  4. La lectura de artículos de investigación basados ​​en la evidencia sobre el uso del yoga para la LBP no afectará la posibilidad de que los estudiantes de medicina osteopática recomienden el yoga a futuros pacientes.

Métodos

Este estudio prospectivo de cohorte se realizó en 2013 y se consideró exento de la revisión de la junta de revisión institucional en la Facultad de Medicina Osteopática del Pacífico de la Universidad de Ciencias de la Salud del Oeste.

Participantes

Los estudiantes de medicina osteopática de los 4 años que estaban actualmente inscritos en cursos en el campus de Pomona o Lebanon fueron elegibles para participar en el estudio. Los participantes fueron reclutados por correo electrónico de invitación, con un total de 3 correos electrónicos enviados a todo el cuerpo estudiantil (1 por semana). El enlace a la encuesta generada por computadora se distribuyó por correo electrónico a los estudiantes que aceptaron participar. No se proporcionó ninguna compensación financiera por la participación en el estudio.

Diseño
La encuesta utilizó un diseño no experimental de 18 preguntas.
Creado para estudiantes de medicina osteopática. Ahí
hubo 3 tipos de opciones de respuesta: opción múltiple, sí /
no, y tipo Likert, en el que 1 indica muy poco probable
y 5, muy probable. Esta encuesta intentó analizar
Cómo la experiencia afecta la probabilidad de osteopatía.
Estudiantes de medicina recomiendan OMT o yoga para el futuro.Pacientes basados ​​en la experiencia de los estudiantes con estos Las modalidades, así como su conocimiento después de la lectura.
Artículos de investigación revisados ​​por pares que recomiendan el uso de estos enfoques. Se pidió a los participantes que leyeran Artículos basados ​​en evidencia sobre el uso de OMT20,23 y
Yoga11,14 para mejorar la LBP crónica. El mismo investigativo
pregunta fue hecha antes y después de la evidencia basada
Se leyeron los artículos. Además, los participantes
Se les pidió que leyeran una viñeta clínica de un paciente.
con LBP crónica para evaluar aún más la opinión de los estudiantes. Con respecto a la probabilidad de ofrecer una recomendación de OMT o yoga para el paciente muestra.

Análisis estadístico

El análisis estadístico se realizó con Excel 2010 (Microsoft Corporation) y SAS 9.3 (SAS Institute). Se utilizaron estadísticas descriptivas (frecuencias y porcentajes) y χ2 pruebas para analizar los datos y probar las diferencias entre los grupos en las proporciones; Las pruebas de McNemar se utilizaron para probar las diferencias dentro de los grupos. Las pruebas exactas de Fischer se utilizaron cuando el recuento de células esperado era menor que 5. Se adoptó un valor de significación de α =.

Resultados

Un total de 180 estudiantes de los 1320 invitados completaron la encuesta para una tasa de respuesta del 13,6% (100 hombres, 80 mujeres). Participaron en el estudio estudiantes de medicina osteopática en los 4 años (primer año, 48 [26,7%]; segundo año, 50 [27,8%]; tercer año, 38 [21,1%] y cuarto año, 44 ​​[24,4 ]). No se recogieron más datos demográficos. De los participantes, 165 (92%) habían usado OMT en pacientes, 144 (80%) tenían experiencia previa en yoga, 94 (52%) informaron que actualmente leían artículos de investigación sobre OMT y 14 (8%) informaron que actualmente Leer artículos de investigación sobre yoga. Los participantes que informaron que actualmente leen la investigación en cualquiera de las dos modalidades se denominaron “lectores”. Las respuestas “probables” y “muy probables” se combinaron al analizar la probabilidad general de recomendar una modalidad. El análisis mostró que la experiencia con la modalidad respectiva era más poderosa que leer artículos de investigación sobre cada modalidad respectiva con respecto a la probabilidad de recomendarlos a un paciente con LBP crónica (Tabla 1). Mientras controlaba la experiencia, leer artículos de investigación sobre OMT aumentó la proporción de participantes que eran “muy probables” de recomendar OMT al paciente en la viñeta (81% después de leer vs 52% antes; P <.001). Las comparaciones adicionales de las respuestas de “probabilidad” mostraron que los participantes que tenían experiencia en el uso de la OMT eran más propensos a recomendar la OMT a futuros pacientes con LBP crónica (93% con experiencia frente al 73% sin; P = .018). Los participantes sin experiencia que leyeron los artículos de investigación sobre OMT tenían más probabilidades de recomendar OMT (73% antes de leer a 80% después de leer); sin embargo, este aumento no fue estadísticamente significativo (P = .206). Los lectores tuvieron una probabilidad significativamente mayor de recomendar la OMT a los pacientes con LBP antes y después de leer los 2 artículos en comparación con los no lectores (82% lector frente a 50% sin lector)
antes de leer artículos [p <.001]; 81% de lectores frente a 48% de no lectores después de leer los artículos [P <.001], respectivamente). Independientemente de la experiencia con yoga, leer artículos de investigación sobre yoga aumentó la proporción de participantes que probablemente recomendaron yoga (50% antes de leer versus 67% después de aquellos sin experiencia [P = .070]; 78% antes de leer vs 87% después entre los que tienen experiencia [P = .007]). Los artículos de investigación sobre lectura aumentaron la proporción de participantes que probablemente recomendaron yoga al paciente en la viñeta, pero este aumento no fue estadísticamente significativo (43% después de leer vs 28% antes; P = .06). Los encuestados que tenían experiencia con yoga tenían más probabilidades de recomendar yoga a los pacientes con LBP crónica (“probabilidad”: 78% con experiencia versus 50% sin; P = .001) 

Los participantes con experiencia tenían más probabilidades de recomendar yoga después de leer los artículos de investigación, pero ambos grupos aumentaron en probabilidad (87% con experiencia después de leer versus 67% sin experiencia después de leer; P = .004). Aunque no son estadísticamente significativos, los lectores de la investigación de yoga actual eran más propensos a recomendar yoga que los no lectores (86% de lectores frente a 71% de no lectores; P = .139). Aunque no es estadísticamente significativo, los artículos de investigación sobre lectura de yoga aumentaron la probabilidad de que los grupos de lectores y no lectores recomendaran el yoga y atenuaran la diferencia entre los 2 grupos (93% de lectores después de leer versus 81% de no lectores después de leer; P = .493).

Se evaluó el efecto sobre la recomendación de una experiencia positiva o negativa con OMT o yoga. Hubo correlaciones entre tener experiencias negativas con cualquiera de las modalidades y la intención de recomendar: con OMT, los participantes con experiencias negativas tuvieron 54% menos probabilidades de recomendar OMT como participantes con experiencias positivas (p <0,000); con yoga, los participantes con experiencias negativas tenían la mitad de probabilidades de recomendar yoga que los participantes con experiencias positivas (P = .010). No hubo asociaciones significativas.
entre la práctica actual con OMT o yoga y la probabilidad de prescribirlos.

En general, los participantes con experiencia con OMT o yoga fueron más propensos a recomendar su uso al paciente en la viñeta (P <.05; Tabla 2). De las 2 modalidades, OMT fue dos veces más probable que el yoga sea recomendado independientemente de la experiencia (80% OMT vs 40% yoga por aquellos con experiencia y 40% OMT vs 20% yoga por aquellos sin experiencia; P <.05). 

Además, leer artículos de investigación sobre OMT aumentó la cantidad de participantes que “muy probablemente” recomendaron yoga al paciente en la viñeta, aunque este aumento no fue estadísticamente significativo (43% después de leer vs 28% antes; P = .06) . Leer artículos de investigación sobre yoga no tuvo el mismo efecto (P = .39 para OMT; P = .832 para yoga).

Discusión

Según el conocimiento de los autores, este es el primer estudio que evalúa si la experiencia personal con OMT o yoga y / o la lectura de artículos de investigación sobre OMT o yoga influye en la posibilidad de que los estudiantes de medicina osteopática recomienden OMT o yoga para sus futuros pacientes con LBP crónica . Estos hallazgos apoyan la experiencia personal como un poderoso correlativo a la probabilidad de recomendación de usar OMT o yoga como un componente del plan de tratamiento para pacientes con LBP crónica. Además, la probabilidad de recomendación de usar OMT o yoga aumentó cuando los participantes leyeron artículos de investigación.

Los estudiantes de medicina osteopática eran más propensos a recomendar la OMT que el yoga a un paciente con LBP crónica, independientemente de su experiencia y de si ambos están respaldados por artículos basados ​​en evidencia para ayudar a aliviar la LBP crónica; por lo tanto, otros factores pueden afectar la decisión de recomendar modalidades, como el requisito de aprender OMT como parte de su plan de estudios de educación médica, así como la necesidad de demostrar competencia en OMT para graduarse, recibir el grado de DO y obtener una licencia practicar
Como médico o cirujano osteopático. Este hallazgo complementa los hallazgos de un estudio de 201124 que investigó la relación entre la experiencia previa con OMT y la recomendación de OMT; se encontró que otros factores influyeron en la decisión de la decisión.

En el estudio actual, la experiencia con OMT influyó en la probabilidad de los participantes de recomendarla al paciente en la viñeta o a los futuros pacientes con LBP crónica. Sin embargo, en el campo, la OMT no está prescrita por los médicos osteópatas, tanto como lo está la medicación, aunque es una práctica común que los médicos receten medicamentos que no han tomado personalmente. Es evidente que hay más implicados en lo que influye en la intención de un estudiante de medicina osteopática de recomendar OMT, yoga, medicamentos u otras intervenciones para futuros pacientes. Se necesita evidencia para explorar qué papel desempeñan los artículos de medicina basada en la evidencia en la creación de un plan de tratamiento para pacientes con LBP crónica, por ejemplo, y en qué medida las experiencias de segunda mano desempeñan un papel en la frecuencia de las recetas (es decir, supervisar las experiencias de médicos u otros colegas). recomendaciones durante la escuela de medicina o residencia). Esta
la información ayudaría a dilucidar la psicología detrás de la prescripción o la recomendación de modalidades de tratamiento complementario para la medicina convencional. Se debe considerar entre la intención de prescribir y la capacidad de prescribir. Los estudiantes de medicina en el estudio actual no tenían la capacidad de prescribir.

Este estudio debe reproducirse con médicos en ejercicio para explorar más a fondo el efecto de la experiencia y el conocimiento de la investigación basada en la evidencia en la prescripción. Un estudio de este tipo capturaría mejor la realidad de la práctica que los estudiantes no pueden prever, como las restricciones para practicar la OMT. Estos aspectos podrían modificar la psicología del comportamiento de prescripción. Por razones similares, este estudio debe replicarse en todas las instituciones de educación médica que tienen médicos que pueden prescribir.

Otro desafío, especialmente para los estudiantes de tercer año y cuarto de medicina osteopática que están estudiando en sitios clínicos con pacientes reales, son sus modelos de comportamiento preceptor que pueden disuadirlos de usar sus habilidades de OMT o pueden no usar o recomendar OMT o yoga ellos mismos. Por lo tanto, los estudiantes pueden ser influenciados para no usar OMT si sus preceptores no lo permiten o no les permiten usarlo.

La encuesta en el estudio actual no fue validada contra un estándar de referencia o criterio. Sin embargo, la encuesta se construyó con validez nominal: cubre el contenido que pretende medir. La precisión de la encuesta podría mejorarse agregando algunas afirmaciones negativas que sean paralelas a las afirmaciones positivas para evaluar la consistencia interna de los respondedores. Debido al formato de administración de este estudio, el sesgo de autoselección podría haber conducido a una perspectiva positiva sesgada en la recomendación de OMT o yoga. Algunos cursos requieren que se completen encuestas para que las calificaciones se distribuyan a los estudiantes o que se otorguen incentivos, como un punto adicional hacia la calificación final. No se utilizaron incentivos para participar en este estudio, que puede haber fomentado involuntariamente el sesgo de autoselección. El hecho de que hubo algunos participantes que no tuvieron experiencias positivas con yoga o OMT, pero eligieron completar la encuesta, no respalda la preocupación de que solo respondieron aquellos que tuvieron buenas experiencias. Curiosamente, aunque tener una experiencia negativa disminuyó la probabilidad de futuras recomendaciones, no todos los participantes que tuvieron resultados negativos 

Los participantes que recomendaron OMT o yoga fueron
Aquellos que tuvieron tanto experiencia personal como leer artículos.
En la modalidad dada. Este hallazgo se alinea con los 2 elementos clave de la medicina moderna basada en la evidencia: un enfoque tanto en la experiencia clínica como en la evidencia nacida de la investigación25,26. Sackett et al25 integraron otro aspecto a la práctica de la medicina: los “valores y circunstancias únicos del paciente”. “Esta adición hace eco del movimiento de la medicina moderna para empoderar
pacientes Los pacientes capacitados con LBP crónico que valoran las prácticas respaldadas por la evidencia, como la OMT o el yoga, tienen mejores posibilidades de acceder a esos servicios si sus médicos los recetan. Según los resultados de esta encuesta, parecería que las instituciones de posgrado que requieren competencia en OMT y esperan la aplicación de los principios y la práctica osteopática en la atención al paciente deberían requerir familiaridad con los artículos de investigación que respaldan su uso. Se desconoce, sin embargo, si los resultados de esta encuesta tienen validez externa para los médicos de posgrado y sus capacitadores. Se necesita más investigación para validar esta encuesta y usarla en otras poblaciones de proveedores de atención médica cuyo ámbito de práctica les permita recomendar OMT o yoga.

Conclusión

Los resultados de este estudio basado en una encuesta indican que la experiencia personal y la lectura de artículos de investigación que apoyan el uso de la OMT o el yoga mejoran la probabilidad de que los estudiantes de medicina osteopática recomienden estas modalidades para sus futuros pacientes con LBP crónica. Las 4 hipótesis nulas fueron rechazadas por los datos. Es importante comprender tales resultados, ya que afectan la estructura de la educación médica osteopática. Si las instituciones y los educadores osteopáticos esperan que los futuros médicos osteópatas proporcionen al paciente acceso a la OMT para la LBP crónica y otras afecciones para las que está indicado, deben continuar ofreciendo tanto experiencias como artículos de investigación basados ​​en evidencia a estudiantes de medicina osteopática.

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Tratamiento de manipulación osteopática para la disfunción somática después de una lesión cerebral traumática severa aguda

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que de los 1,4 millones de las personas que sufren lesiones cerebrales traumáticas (TBI, por sus siglas en inglés) anualmente, 235,000 están hospitalizadas y 50,000 mueren. El número total de TBIs en los Estados Unidos ha aumentado en un 58% durante la última década, lo que lleva a un aumento constante de los gastos de atención de salud. Se recomienda un enfoque multimodal para el tratamiento y la rehabilitación de pacientes después de una TBI, aunque aún no se ha determinado la combinación más efectiva de movilidad.3 La TBI grave puede provocar disfunción somática craneal y extracraneal. Históricamente, la TBI aguda aguda se considera una contraindicación potencial para OMT4; por lo tanto, faltan investigaciones sobre los beneficios y riesgos potenciales de la OMT en este contexto.5,6 Sin embargo, nuestro centro regional de traumatología apoya un programa de residencia en medicina osteomática / medicina neuromuscular que brinda OMT para pacientes con lesiones.

Los médicos en este programa son consultados regularmente por el servicio de cirugía de trauma para proporcionar OMT para el cuidado agudo de pacientes con TBI grave. Describimos a 2 pacientes con TBI grave que fueron tratados con OMT como parte constante de la atención multimodal aguda para pacientes hospitalizados. Por lo que sabemos, esta es la primera descripción publicada de OMT para el tratamiento de la LCT aguda grave. Nuestro objetivo es estimular el interés en promover la investigación en OMT para la disfunción somática relacionada con TBI. La aprobación de la junta de revisión institucional se obtuvo de SBH Health System para estos informes de casos (SBH IRB 2015.12 y 2015.83).

Caso 1

Un hombre sano de 21 años se cayó de 4 pisos y fue ingresado en el centro de trauma el mismo día. La puntuación de coma de Glasgow (GCS) posterior a la reanimación fue de 7 en una escala de 3 (que indica peor respuesta ocular, verbal y motora) a 15 (que indica mejor respuesta ocular, verbal y motora). Los resultados de la tomografía computada revelaron hematomas epidurales multicompartamentales, hematomas subdurales e intraparenquimatosos, edema cerebral difuso (Figura 1) y múltiples fracturas de LeFort y craneal. El ojo izquierdo del paciente era proptótico sin reactividad. Las lesiones extracraneales se limitaron a procesos transversales cervicales izquierdos, fracturas de clavícula derecha y lesiones de tejidos blandos variados.

Durante la consulta de medicina de manipulación osteopática / medicina neuromuscular en la unidad de cuidados intensivos quirúrgicos en el día 4 del hospital, su GCS fue 6. Las disfunciones somáticas se palparon, incluido un movimiento sustancialmente reducido en la base del cráneo, asimetría del hueso facial y asimetría y un rango restringido de movimiento. en la columna cervical, columna lumbar, costillas y extremidad superior derecha. La OMT suave se usó para controlar áreas de disfunción somática. Las técnicas utilizadas incluyeron tensión equilibrada de los ligamentos y liberación miofascial. El paciente recibió un total de 24 sesiones de OMT durante su hospitalización de 42 días. Durante su curso en el hospital, la gravedad de la asimetría y la amplitud de movimiento restringida de las áreas afectadas disminuyeron gradualmente, evidencia palpatoria de una mejor disfunción somática. Para el día 7 en el hospital, el GCS del paciente había mejorado a 11. El día 28 en el hospital, se volvió verbal y para el día 31 en el hospital, hablaba con fluidez. La visión en su ojo izquierdo mejoró. No fue necesaria la intervención quirúrgica durante la hospitalización del paciente, y no tuvo resultados adversos asociados con la OMT. El paciente fue dado de alta con un GCS de 15.

Caso 2

Un hombre sano de 54 años se presentó en el centro de trauma con quejas de mareo y debilidad que llevaron a una caída ese mismo día. Quince días antes, un automóvil lo golpeó y lo ingresaron en otro hospital local con un hematoma subdural de 6 mm en el área frontotemporoparietal derecha. Después de la observación en el hospital local, fue dado de alta en su estado mental de referencia, pero con una persistente queja de mareos.

Los resultados de la tomografía computarizada después de la caída posterior revelaron un aumento del hematoma subdural del lado derecho con un desplazamiento de la línea media de 10 mm y una nueva hemorragia subaracnoidea parietal derecha (Figura 2). La paciente se sometió a una craneotomía derecha emergente con evacuación del hematoma subdural y control de la hemorragia. En la consulta inicial, el paciente tenía un GCS de 14, y se quejaba de cefalea persistente y mareos. La disfunción somática incluía un rango de movimiento de la base del cráneo sustancialmente restringido, asimetría.
de los huesos temporales, rotación vertebral cervical superior asimétrica con preferencia de rotación hacia la derecha y reducción de la excursión respiratoria del diafragma toracoabdominal.

El paciente fue tratado con OMT en la unidad de cuidados intensivos posquirúrgicos en el día 1. En el hospital, se realizó una OMT suave, incluida la tensión ligamentaria equilibrada y la liberación miofascial, con atención centrada en el cráneo, el diafragma y las vértebras cervicales. El paciente recibió 5 sesiones de OMT en el transcurso de su hospitalización de 8 días. Para el día 3 en el hospital, no informó dolor de cabeza ni mareo ni eventos adversos asociados con la OMT. Durante el curso del tratamiento, su disfunción somática, regularmente en la columna cervical, palpable mejoró. El paciente fue dado de alta a domicilio con aGCS de 15.

Discusión

Se utilizó tratamiento de manipulación osteopática en el manejo agudo de los 2 casos actuales de TBI grave, incluido 1 paciente tratado después de una craneotomía cuya disfunción somática craneal y extracraneal mejoró. Si bien la incorporación de OMT al tratamiento agudo de la TBI grave es un lugar común en nuestra institución, este es el primer informe publicado de OMT para la TBI grave en el contexto de la atención de agudos, según nuestro conocimiento. Los informes de casos no pueden utilizarse para extraer conclusiones de riesgo o beneficio; sin embargo, existen múltiples beneficios teóricos en el tratamiento de pacientes con disfunción somática en el contexto de una TBI aguda grave que puede informar el futuro investigación.

Modulación del dolor

El dolor de cabeza es común después de la craneotomía y es el tipo de dolor más frecuente después de una TBI. Los mecanismos fisiopatológicos del dolor de cabeza después de una craneotomía o un TBI no se conocen bien. Tal dolor puede deberse en parte a la inflamación local, a la activación nociceptiva del músculo pericraneal y al tejido blando, o al daño a los nervios aferentes durostales periosteales o intracraneales trigeminos.10,11 Aunque el parénquima cerebral carece de nociceptores, la investigación ha demostrado que los estímulos no quirúrgicos son quirúrgicos las incisiones o la inflamación pueden causar sensibilización del sistema nervioso central y promover la persistencia del dolor o la hiperalgesia. La sensibilización del sistema nervioso central en segmentos específicos de la médula espinal puede palparse a medida que la textura del tejido cambia en los miotomas correspondientes de la musculatura paraespinal. Se ha demostrado que la disminución de los umbrales de activación nociceptiva medidos por electromiografía se corresponde con estos hallazgos palpatorios.13 La longitud del huso muscular puede establecerse incorrectamente mediante la activación de la neurona motora mejorada en un segmento sensibilizado y la relajación
la musculatura paraespinal con OMT puede permitir que la longitud del huso muscular se restablezca, lo que disminuiría la entrada nociceptiva y propioceptiva en la médula espinal. En los 2 casos actuales, la disfunción somática mejoró paralelamente a la mejora del dolor, particularmente el dolor de cabeza. El mecanismo exacto del alivio del dolor después del tratamiento de la disfunción somática con OMT requiere más investigación y, según el conocimiento de los autores, aún no se ha estudiado específicamente en el establecimiento de TBI aguda grave. Sin embargo, se ha demostrado que la OMT disminuye el dolor en numerosos entornos, incluso después de la operación.

Mareo

Una complicación común de la TBI, el mareo ocurre en hasta el 80% de los pacientes con TBI en los primeros días de la lesión19 y permanece en aproximadamente el 18% de estos pacientes durante 2 años después de la lesión.20 El mareo generalmente se resuelve después de 2 meses, pero puede persistir. 21 Se ha demostrado que el tratamiento de manipulación osteopática disminuye los síntomas del mareo.

Para el paciente en el caso 2, el mareo fue una complicación debilitante después de su TBI inicial, lo que resultó en una marcha inestable y una TBI grave subsiguiente. Este mareo después de someterse a una craneotomía. Una posible causa estructural de este mareo incluye disfunción somática cervical: fallo en el encendido de las señales propioceptivas en las articulaciones intervertebrales cervicales superiores, los músculos, las inserciones de los ligamentos y los husos musculares ubicados en los músculos posturales cervicales profundos23,24. Se trató al paciente en el caso 2. OMT, y su mareo se resolvió.

Drenaje de fluidos

En los dos casos actuales, observamos una mejoría en la disfunción somática de los huesos craneales, con más simetría y mayor rango de movimiento que los huesos craneales y el sistema dural. Los senos venosos durales se localizan en la unión bifurcada de las membranas durales entre las capas perióstea y meníngea; por lo tanto, los trastornos en la tensión de las membranas durales pueden dar lugar a trastornos de la estructura del seno venoso y drenaje subóptimo.25 Las múltiples uniones de los tejidos durales a las estructuras óseas en el cráneo crean un alojamiento complejo de los senos sagitales superior e inferior.26 Desplazamiento de los huesos temporales, occipucios o frontales pueden alterar las tensiones a través de este sistema dural, lo que hace que la forma oval abierta de la luz de los senos venosos durales se estreche.27 En 2015, Louveau et al28 identificaron vasos linfáticos en funcionamiento que corren paralelos a los senos venosos durales . Estos vasos linfáticos transportan células inmunitarias y líquido de los componentes del líquido cefalorraquídeo y pueden actuar como el enlace entre el sistema glifático intraparenquimatoso y el sistema linfático extracraneal.28 Al disminuir la disfunción somática de los huesos craneales, la OMT puede mejorar el drenaje de la linfa y el líquido cefalorraquídeo. y sangre del sistema venoso para el mantenimiento de la función neurofisiológica adecuada.29 Algunos han sugerido el papel de la OMT en la alteración de dicho líquido intracraneal y la dinámica venosa.25,30 Un estudio observó que, en comparación con el control simulado, el funcionamiento hemodinámico en la base del cráneo Mejora en los pacientes que recibieron una técnica de OMT de drenaje venoso. 30 Efectos adversos de la OMT Los pacientes en los 2 casos actuales no experimentaron ninguna evidencia notable. rse resultados asociados con OMT. Debido a que en la OMT para TBI son raras, el riesgo de iatrogenesis no se puede dilucidar ni descartar. Una serie de casos que examina la iatrogénesis de la OMT en 55 pacientes con TBI crónica encontró 3 casos de reacciones de tratamiento clínicamente significativas; 1 paciente requirió hospitalización. Basado en esta serie de casos, la incidencia de iatrogénesis de OMT para TBI puede ser de hasta 5%. Un estudio que implementó técnicas de drenaje linfático en pacientes con TBI agudo no demostró ningún aumento en la presión intracraneal.6 Como cantidad de fuerza y ​​elección de La técnica puede variar ampliamente entre los médicos; se justifica la realización de estudios que examinen el riesgo de iatrogénesis de la OMT en el contexto de una TBI grave. La lesión después de la OMT cervical ha sido reportada, pero generalmente se considera una complicación poco frecuente, aunque la disección del vertebralarterio ha ocurrido en pacientes tratados con alta velocidad, baja Técnicas de amplitud.32 Diseño retrospectivo de estudio de control de casos coincidentes Los diseños de estudios para TBI graves son predominantemente retrospectivos y pueden extraerse de los datos del registro de traumas. En nuestra institución, la OMT en el contexto de una TBI aguda es un lugar común. Hemos desarrollado un diseño retrospectivo del estudio de control de casos emparejados que puede ser útil para otras instituciones con un uso similar de la OMT. Se puede consultar el registro de traumas para obtener una lista de pacientes con TBI. Pueden ser estratificados por gravedad en función de la GCS postresucitación. En general, 1 o 2 años de datos de TBI son suficientes para generar cohortes para el estudio. Recomendamos al menos 30 pacientes por cohorte; sin embargo, el poder estadístico se incrementará con un gran número de pacientes relevantes para el estudio. Se debe realizar un análisis de poder para optimizar el reclutamiento. Recomendamos que se centre la atención en los pacientes que han tenido TBI de traumatismo cerrado, ya que los TBI penetrantes son mucho menos frecuentes y tienen características distintas que los hacen difíciles de comparar con el traumatismo cerrado.

TBIs. Los pacientes que murieron dentro de las 24 horas de la lesión deben ser excluidos. Los pacientes con politrauma también pueden ser excluidos para crear una población de estudio más homogénea. Las características del paciente, incluidos los datos demográficos, los patrones de lesión (p. Ej., Caída, asalto, colisión con vehículo motorizado), las puntuaciones de lesión (p. Ej., La puntuación de gravedad de la lesión, la puntuación de trauma revisada, la puntuación abreviada de la lesión en la cabeza) y la GCS postresucitación son esenciales para informar las distinciones importantes entre cohortes y desarrollar el caso más adecuado. Los resultados de la tomografía computarizada pueden ser igualmente útiles, y sugerimos cuantificar los resultados con dispositivos como el sistema de puntuación Marshall.

La coincidencia de casos se puede lograr caracterizando una cohorte que recibió OMT. Cada paciente que recibió OMT debe compararse con un paciente que no recibió OMT por su edad, puntaje de lesión abreviada de la cabeza u otros puntajes de lesión, GCS después de la reanimación y, si está disponible, puntaje Marshall. Las cohortes emparejadas deben ser similares; Los datos utilizados para la comparación deben compararse estadísticamente y aproximarse entre sí por medio y SD. Los datos utilizados para la comparación no deben demostrar diferencias estadísticas entre las cohortes (P> .05). Una vez que se emparejan las cohortes, las diferencias de los resultados, incluidos los análisis de subgrupos (p. Ej., Operatorio versus no operatorio), se pueden comparar en función de si la TMO era parte o no de la atención aguda de los pacientes.

Se deben informar las áreas de disfunción somática. Una descripción detallada de los tipos de disfunción somática (p. Ej., Subluxaciones de segmentos espinales individuales).No se requieren para un análisis adecuado. Se debe describir y cuantificar el número, el tipo (p. Ej., Liberación miofascial, tensión ligamentaria balanceada) y la frecuencia de la OMT. Si se registra, la duración de las sesiones de OMT puede ayudar a informar la rentabilidad en términos de unidades de valor relativo para el médico. Cualquier complicación asociada con la OMT debe informarse y cuantificarse. Las complicaciones conocidas de la OMT incluyen dolor, lesiones vasculares y fracturas.33 Los resultados observados deben incluir complicaciones mayores, la estadía hospitalaria, la mortalidad, la eliminación del alta (por ejemplo, un centro de rehabilitación subaguda, enfermería especializada, instalación, hogar), resultados de GCS de alta y, si están disponibles, puntaje de resultado de Glasgow o puntaje de escala de Los Amigos de Rancho (tanto a corto como a largo plazo). Otros datos de resultados útiles y más omnipresentes incluyen los resultados del MiniMental State Examination, la capacidad para realizar actividades de la vida diaria y otra información que generalmente se obtiene de las evaluaciones de terapia física y ocupacional. Las comparaciones de variables continuas se deben realizar con una prueba de rango con signo y de valores categóricos con pruebas de simetría.

Conclusión

Existen varios beneficios teóricos del manejo de la disfunción somática como parte de la atención aguda multimodal de pacientes con TBI grave. El campo de investigación de OMT y TBI está en gran parte inexplorado. Se garantiza una investigación exhaustiva para aclarar la eficacia óptima y los posibles efectos adversos de la OMT en el contexto de una TBI aguda.

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¿El tratamiento de manipulación osteopática marca una diferencia neuropsicológica en adultos con dolor? Una razón para un nuevo enfoque

El abordaje biopsicosocial considera biológicos, psicológicos y sociales.
factores, así como sus interacciones en la comprensión de la enfermedad, el tratamiento y el mantenimiento de la salud. Al igual que los principios osteopáticos, una intervención en cualquiera de estos componentes podría tener un efecto en los demás. Por lo tanto, los tratamientos psicológicos no son la única puerta de entrada a la psique; La manipulación puede afectar también a la psique. Nuestro concepto específico, que el tratamiento osteopático de manipulación (OMT) y su reducción del dolor resultante ayuda a la cognición, se encuentra dentro del rango de ideas cubiertas por estos conceptos osteopáticos. La idea de una interacción bidireccional y recíproca de sistemas no es un concepto nuevo en medicina osteopática. La interacción recíproca de los sistemas explica por qué la OMT puede mejorar diversas afecciones que aparentemente no están relacionadas con el sistema musculoesquelético, como la otitis media, el asma, el cólico infantil, el síndrome del intestino irritable y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. La interrelación del sistema también proporciona una explicación de por qué La OMT tiene múltiples efectos neurofisiológicos. Por ejemplo, neuroquímicamente, la OMT puede estimular los receptores de cannabinoides en el cerebro aumentando los niveles séricos de anandamida. Neurofuncionalmente, la OMT puede afectar la conectividad funcional entre las regiones del cerebro involucradas en la modulación de la experiencia del dolor. En conjunto, estos efectos crean la aparición de resultados neuronales que son mayores de lo que se esperaría desde una perspectiva biomédica. Una revisión sistemática de la respuesta psicológica a la manipulación espinal informó una mejoría en los resultados psiquiátricos como la depresión y la ansiedad, lo que sugiere que la OMT puede producir una gama más amplia de beneficios para el funcionamiento cortical de lo que se cree actualmente. A nuestro entender, no hay ninguna investigación que informe los resultados cognitivos de la OMT. Este artículo está destinado a proporcionar la justificación de la investigación para investigar los mecanismos que vinculan los componentes cognitivos del dolor, la función cognitiva y la OMT.

El dolor causa deterioro cognitivo

El aumento de la prevalencia de enfermedades relacionadas con el dolor ha dado lugar a un mayor interés en los efectos del dolor en la función cognitiva. Jorge et al6 mostraron que casi el 80% de los pacientes con dolor crónico se quejan de deterioro cognitivo, y Weiner et al7 encontraron que una mayor intensidad del dolor se asociaba con un menor rendimiento neuropsicológico. Que el dolor crónico podría impedir significativamente la función cognitiva se ha demostrado durante mucho tiempo en la literatura. Los perfiles cognitivos de los pacientes con dolor parecen imitar los de los pacientes con demencia cortical, presumiblemente porque el dolor crónico afecta a las redes fronto-parietales. Los déficits son particularmente evidentes en la memoria de trabajo9 y la atención, con varios modelos de imágenes de cómo se produce esta impedancia.8 Un metaanálisis de 20139 mostró que, en comparación con los controles sanos, se espera que los pacientes con dolor disminuyan la memoria de trabajo y la atención por un efecto. de 0.47 y 0.52 (Cohen d), respectivamente, representando implicaciones clínicamente relevantes. La mayor parte de la literatura sobre el dolor y la atención se ha derivado del modelo de capacidad limitada de la cognición humana. Este modelo neurocognitivo propone que el dolor es un consumidor activo de atención; atrae la atención debido a su prominencia, desviando los recursos cognitivos de otros procesos cognitivos. Argumentan que el dolor debe definirse como un
la interrupción cognitiva duradera, que es difícil de desconectarse y da como resultado un rendimiento cognitivo deteriorado. En otras palabras, las deficiencias cognitivas observadas en los pacientes pueden ser el resultado de una distribución desigual de la atención que favorece el dolor y la antagonización de los procesos cognitivos superiores. Este modelo de capacidad limitada implica que el alivio efectivo del dolor debería liberar los recursos de atención del cerebro y el deterioro cognitivo inverso, y esta implicación es consistente con un estudio de Seminowicz et al, que descubrió que los cambios cerebrales estructurales y funcionales pueden revertirse mediante el manejo del dolor.

Papel de las citocinas

Es bien sabido que el dolor crónico está asociado con una respuesta inflamatoria caracterizada por una regulación positiva de citoquinas proinflamatorias, como la interleucina 1β (IL-1β), la interleucina 6 (IL-6) y el factor de necrosis tumoral α (TNF-α). ) .14 La relación entre la gravedad del dolor y las citoquinas es tan estrecha que parece existir una relación relacionada con la dosis.15 Las citoquinas provocan el dolor de varias maneras. Por ejemplo, promueven la degeneración de la matriz al aumentar la producción de metaloproteinasas. También se infiltran en la vía medular-espinal para liberar neuromoduladores que señalan el dolor. La vía directa y bien definida del sistema inmune al cerebro proporciona una explicación de por qué las citocinas pueden subyugar al cerebro y antagonizar la memoria, plasticidad neural y neurogénesis. De acuerdo con esto, el dolor puede estar relacionado con el deterioro cognitivo a través de un modelo de mediador neuroinflamatorio. Las citocinas elevadas representan un gran riesgo para el envejecimiento del cerebro y han sido objeto de extensos estudios de demencia transversales y longitudinales. Específicamente, la IL-6,20 IL-1β, 21 y TNF-α22 elevadas se han asociado con deterioro cognitivo. así como un mayor deterioro cognitivo en los seguimientos longitudinales. Ensayos preclínicos sobre el efecto de las citoquinas en el cerebro han demostrado su papel en la supresión de la potenciación a largo plazo del hipocampo, impidiendo la neurogénesis del hipocampo, reduciendo la acetilcolina y los factores de crecimiento nervioso, y manteniendo la neuroinflamación. La identificación de los mecanismos inflamatorios implicados en el deterioro cognitivo relacionado con el dolor hace que las citoquinas sean objetivos ideales para el examen. En la última década, tanto los estudios humanos como los in vitro han establecido que la OMT puede afectar los niveles de citoquinas para afecciones musculoesqueléticas.

Quitar el dolor, mejorar el cerebro.

Los pacientes con dolor y aquellos con deterioro cognitivo con frecuencia presentan características clínicas comunes, lo que sugiere que pueden compartir algunos aspectos fisiopatológicos. Por ejemplo, desde una perspectiva neurológica, el dolor implica la activación de la corteza prefrontal, la corteza cingulada anterior y el tálamo, que son regiones del cerebro que también son críticas para la atención selectiva, la memoria de trabajo y la conciencia de errores. Además, la inhibición farmacológica de La “matriz del dolor” 33 restablece el desempeño normal de la tarea cognitiva. En segundo lugar, desde una perspectiva inflamatoria, las citoquinas proinflamatorias (IL-1β, IL-6 y TNF-α) son fundamentales para las manifestaciones clínicas tanto de la disfunción somática30 como del deterioro cognitivo. Por lo tanto, las intervenciones analgésicas que atenúan estas citocinas son objetivos ideales para controlar el deterioro cognitivo inducido por el dolor. Sin embargo, la prescripción de opioides para el manejo del dolor está bajo escrutinio, ya que las muertes y las adicciones resultantes están alcanzando proporciones epidémicas. El tratamiento de manipulación osteopático ofrece otra opción terapéutica que es segura y capaz de modificar los parámetros inflamatorios en tan solo 6 sesiones.30 Por lo tanto, dolor multidisciplinario no farmacológico la administración no solo es consistente con las directrices federales recientes, 37,38, sino que es integral para la mente y el cuerpo
conexión.

Investigación actual y clínica.

Aplicaciones

Los vacíos existentes en el conocimiento pueden ayudar a generar hipótesis comprobables que pueden ser probadas empíricamente con una variedad de estrategias de investigación que incluyen enfoques descriptivos, experimentales y mecanicistas. La consideración cuidadosa de los problemas metodológicos comunes en la investigación del dolor será vital para que los ensayos clínicos bien diseñados prueben el marco propuesto. Investigación descriptiva: ¿En qué medida se deterioran las funciones neuropsicológicas en las poblaciones de clínicas de dolor? El interés en el efecto del control del dolor en la cognición crea la necesidad de un perfil cognitivo preciso para los entornos tanto osteopáticos como alopáticos. Se debe seleccionar una batería completa de pruebas neuropsicológicas para medir las funciones cognitivas básicas, como la función ejecutiva, la atención, el lenguaje, la capacidad visuoespacial y la memoria, además de las medidas autoinformadas de depresión, ansiedad y estrés. Todas las pruebas deben tener fuertes propiedades psicométricas, ser ampliamente utilizadas en los procedimientos de evaluación neuropsicológica clínica estándar y tener un estándar normativo de comparación bien establecido. Clínicamente, si un número sustancial de pacientes se desempeña por debajo del límite normativo, las recomendaciones para la rutina se generarían medidas de detección cognitiva como parte de los procedimientos de admisión. Desde una perspectiva de investigación, es posible crear un archivo de datos normativos sobre la población de interés, creando un punto de referencia para futuras investigaciones para comparar o definir el efecto del cambio.

Experimental: ¿Hasta qué punto el manejo del dolor revierte la disfunción cognitiva?

Los diseños de investigación imperfectos son comunes en los ensayos de dolor. Cuando se trata de aplicar un ensayo controlado aleatorio, doble ciego, rápidamente se hace evidente que este modelo biomédico no se presta a intervenciones manuales. Por ejemplo, la asignación aleatoria de un grupo de control no especializado plantea problemas éticos en los estudios que involucran a pacientes con dolor. Además, tal vez sea inútil utilizar una manipulación falsa, ya que los pacientes no perciben que estas condiciones sean tan creíbles como la OMT, lo que introduce un sesgo y compromete la validez interna del estudio. Si bien los ensayos controlados aleatorios pueden permitir un alto grado de control experimental, los estudios basados ​​en tales entornos controlados a menudo son menos eficaces de lo esperado porque no son realistas en las prácticas del “mundo real” y pueden crear intervenciones que pueden ser demasiado complejas o costosas para integrar con actividades existentes. La literatura 11-13 sugiere que el manejo del dolor puede mejorar la cognición. Las futuras investigaciones sobre osteopatía deben examinar cómo se compara la mejora del dolor con OMT con la del tratamiento alopático y si existen beneficios únicos de la atención osteopática. El uso de un grupo alopático como punto de comparación es una nueva extensión de la investigación osteopática y estaría destinado a controlar los efectos de tratamiento no específicos o confusos al mismo tiempo que determina si existe un beneficio extendido para la atención osteopática por encima y más allá de la atención alopática estándar. Es decir, debido a que tanto los médicos osteopáticos como los médicos alopáticos tratan a los pacientes que tienen dolor usando enfoques convencionales, cualquier diferencia observada puede atribuirse razonablemente a la práctica de la medicina osteopática. Suponiendo que tal diseño revele diferencias de grupo, la pregunta sigue siendo: “¿Cuál es el ingrediente activo de la medicina osteopática?” Por lo tanto, una comparación alopática-osteopática inicialmente expondría una prueba de principio, mientras que se requeriría un mayor desmantelamiento para aislar el osteopático curativo preciso. ingrediente. Se podría usar un tercer grupo de comparación compuesto por médicos osteopáticos que no practican la OMT para delinear los principios y la práctica general de la osteopatía, como se describe en el algoritmo de Kuchera. La precisión experimental se ve desafiada por la estandarización de la OMT para permitir el análisis comparativo y, sin embargo, tolerar la considerable variabilidad que caracteriza el dolor y la idiosincrasia de los médicos individuales. Estos factores podrían controlarse dejándolos variar de forma no sistemática entre los grupos y creando un protocolo integral de alto rendimiento, similar al enfoque de “media docena sucia” formulado por Greenman. La capacidad de aislar los ingredientes osteopáticos curativos es de importancia central para aumentar el apoyo empírico de este enfoque de larga duración en la atención al paciente.

Mecanista: entendiendo el fenómeno OMT a niveles más profundos.

Descubrir una asociación entre la OMT y la recuperación cognitiva sirve como ímpetu para una mayor investigación sobre qué factores predicen la fortaleza de su relación (moderadores) y qué factores explican el mecanismo terapéutico (mediadores). Por ejemplo, el grado de disfunción somática se puede examinar como un factor moderador potencial que influye en la relación entre la OMT y el funcionamiento cognitivo. En ensayos previos de OMT, el número de lesiones osteopáticas clave (un indicador de la gravedad de la disfunción somática) representó de manera confiable la variación individual en la discapacidad específica de la espalda y los resultados generales de salud. Esta conceptualización predice que los beneficios de la intervención no son iguales; es decir, no todos los pacientes con dolor se benefician del tratamiento de manera uniforme. Saber cómo varía la efectividad de la OMT en función de las características somáticas no solo tendrá implicaciones teóricas, sino que, clínicamente hablando, ayudará a identificar a los pacientes que probablemente se beneficiarían de dicho tratamiento. Del mismo modo, las citoquinas se pueden examinar como un factor mediador potencial que apuntala la relación entre la OMT y la recuperación cognitiva. Esta hipótesis podría evaluarse evaluando hasta qué punto el tratamiento reduce la inflamación y produce una mejora concomitante en la función cognitiva. La dilucidación del proceso mediante el cual la OMT imparte sus beneficios es un avance importante en la comprensión, y continúa siendo identificada como un área prioritaria para la investigación por parte de la Asociación Americana de Osteopatía.

Conclusión

El dolor tiene efectos no reconocidos en la función cognitiva que pueden ser susceptibles a la OMT. La premisa de que la OMT podría mejorar la disfunción cognitiva inducida por el dolor no solo es compatible con los principios de la medicina osteopática, sino que también está respaldada empíricamente por investigaciones que demuestran que las respuestas inflamatorias y neurológicas son reversible por el manejo del dolor. Una amplia gama de estrategias de investigación están disponibles para estudiar este hecho.

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“Valoración e inspección global previa al tratamiento manual Osteopático”

¿Quién la imparte? Pedro Cubela. Osteópata y Fisioterapeuta. Director Escuela de Osteopatía EOTS

¿Cuando? Miércoles 21 de Noviembre a las 20:30h

¿A quién va dirigida? Profesionales de la Salud

¿Cómo puedo apuntarme? Tel: 986.852.531 o info@escuelaosteopatiaeots.es

Al finalizar la conferencia, se realizará una presentación del CURSO DE OSTEOPATÍA para la próxima promoción 2019/2023

* Videoconferencia ofrecida en Castellano

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