Mortalidad del médico osteópata en la pandemia del virus influenza de 1918-1920

Resumen

El brote de influenza que ocurrió durante 1918-1920 fue un momento decisivo en la historia del mundo y la medicina osteopática. A pesar de la tremenda pérdida de vidas humanas, los médicos osteópatas también observaron un mayor éxito en el tratamiento de pacientes con la enfermedad, en contraste con sus contrapartes alopáticas. Los médicos osteópatas también sucumbieron a los efectos mortales de la gripe mientras trataban a los pacientes. Se proporciona una lista de médicos osteopáticos que murieron de influenza o complicaciones relacionadas durante la pandemia, obtenida de revistas osteopáticas de esa época, junto con el contexto histórico de la pandemia.

En medio de la crisis global de la Primera Guerra Mundial, la gripe hizo sus propias rondas mortales. A partir de 1918, la pandemia de gripe se cobró la vida de 50 millones de personas en todo el mundo y 675,000 personas en los Estados Unidos, infectando a más de un tercio de la población mundial. A. Taylor Still, MD, DO, murió el 12 de diciembre de 1917, y los médicos osteópatas en esta disciplina relativamente incipiente buscaron dar un paso adelante para aceptar los desafíos y demostrar su excelencia a medida que se extendía la pandemia.

La Asociación Americana de Osteopatía tenía aproximadamente 2800 miembros en ese momento; estos médicos fueron entrenados en 6 escuelas de medicina osteopática en 1916, creciendo a 7 escuelas de medicina osteopática en 1920. 2,3

El presidente Woodrow Wilson describió los Catorce Puntos, una propuesta de artículos de paz para poner fin a la Primera Guerra Mundial, que se presentaron al Congreso en enero de 1918. Las conversaciones de paz finales en París no tuvieron lugar hasta enero de 1919, cuando el brote de influenza comenzó a disminuir.

Como el mundo se vio envuelto en la muerte y la enfermedad desde 1918 hasta 1920, los médicos osteópatas de EE. UU. no se quedaron inactivos.

Los que aún completaban la educación médica fueron reclutados para servir a su país en las diversas fuerzas armadas. Sin embargo, a los médicos osteopáticos no se les permitió unirse al cuerpo médico como sus contrapartes alopáticas debido a la supuesta inferioridad de los médicos osteopáticos.

Se hicieron exenciones preliminares para que los estudiantes de medicina alopática continúen su educación médica; Sin embargo, este privilegio no se extendió a los estudiantes de medicina osteopática, y la tendencia continuaría durante la Segunda Guerra Mundial.

El presente artículo discute el contexto clínico histórico de la pandemia de influenza de 1918, explora las tasas de mortalidad de los médicos osteopáticos de esa época, y recoge las ideas del contexto clínico para compararlas con la pandemia actual de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19).

Medicina osteopática durante la pandemia de influenza de 1918

Los médicos osteópatas que permanecieron en  los EE. UU. trabajaron incansablemente a pesar de la ausencia de antivirales, antibióticos, modalidades de imágenes avanzadas, falta de vacuna contra la influenza y la fuerte oposición de los médicos alopáticos.

Su atención tuvo un impacto significativo en la salud de sus pacientes. En un estudio retrospectivo, basado en un cuestionario autoinformado, los médicos osteopáticos informaron 1/40 de las pérdidas de los médicos tradicionales en una revisión de 100,000 casos.5

La tasa de mortalidad por influenza para la población mundial durante la pandemia de 1918 se estimó en 2.5%, pero varió ampliamente según la región.6

Los datos del censo de los informes de los comisionados de tiempo y salud establecieron una tasa de moralidad del 27% para Boston, una tasa de mortalidad del 5% al ​​6% en otros 148 informes regionales de EE. UU., y una tasa de mortalidad del 34.5% para la neumonía en los campamentos del ejército .7

De los pacientes con complicaciones graves de la influenza, como la neumonía, un tercio menos falleció mientras estaban bajo el cuidado de médicos osteopáticos en comparación con médicos alopáticos.8

La discrepancia entre las tasas de mortalidad por influenza y neumonía se atribuye a la incorporación de medicamentos manipuladores en contraste con tratamientos médicos cuestionables, incluyendo vómitos y hemorragias.8

Un editorial en The Osteopathic Physician en enero de 1919 opinó:

“… La situación actual de la neumonía por influenza y los resultados logrados por la osteopatía, si solo se cultivan adecuadamente y se dan a conocer al público, pararán por siempre a los médicos de lanzar insultos sobre la osteopatía y, de hecho, cambiarán las tornas y establecerán los ‘regulares’ [MDs ] a disculparse por sus propias deficiencias en la práctica.”
 
La comunidad médica osteopática sufre pérdidas
 
El éxito de los médicos osteopáticos en el manejo de la pandemia mortal tuvo un costo significativo para las vidas de los médicos y sus familias por trabajar en contacto cercano con personas infectadas.
 
Las muertes por influenza no fueron la única causa de morbilidad y mortalidad del médico durante la pandemia de influenza.
 
Por ejemplo, R.M. Wolf, DO, resultó gravemente herido en un accidente automovilístico que ocurrió después de ser superado por el agotamiento del cuidado de pacientes con influenza10,11.
 
Laura Cleland, DO, y su hijo murieron de influenza durante su embarazo10,11.
 
Teniente Malcolm Cunningham , DO, murió de influenza mientras cuidaba a soldados infectados con influenza.11
 
Lo peor de la pandemia terminó en la primavera de 1919, pero la pandemia completa continuó hasta 1920. Los colegas que murieron de enfermedades relacionadas con la gripe o la neumonía fueron reconocidos por las revistas oficiales hasta 1921 (Tabla). 10-12
 
Los informes y los obituarios de muertes de médicos se obtuvieron de The Journal of the American Osteopathic Association y The Osteopathic Physician desde los años 1918 hasta 1921.10,11
 
El número real de muertes de médicos osteopáticos por influenza puede diferir y sigue siendo desconocido.
 
Tabla.
Muertes de médicos osteopáticos relacionados con la influenza, 1918-1920

Revista Año Mes  Nombre del osteópata Lugar de trabajo Enfermedad
JAOA 1918 November Ralph L. Baringer, DO Oregon, IL Influenza pneumonia
JAOA 1918 November Grace Bullas, DO Biloxi, MS Influenza pneumonia
JAOA 1918 November F. H. McCalla, DO Atlantic City, NJ Pneumonia
JAOA 1918 November H. L. Perham, DO Concord, NH Pneumonia
JAOA 1918 December Franklin Hudson, DO Edinburgh, Scotland Influenza pneumonia
JAOA 1918 December Oscar Evans Bradley, DO Elmwood, PA Influenza pneumonia
OP 1919 January John E. Haskins, DO Piqua, OH Influenza pneumonia with meningitis
OP 1919 February C. R. Atzen, DO Omaha, NE Pneumonia
JAOA 1919 February Malcolm Cunningham, DO Springfield, IL Influenza
JAOA 1919 February J. Fred Wood, DO Williamsport, PA Influenza pneumonia
JAOA/OP 1919 February/March M. Ernest Cannon, DO Leitchfield, KY Influenza pneumonia
OP 1919 March Eugenia L. Summers, DO Colorado Springs, CO Influenza
OP 1919 March J. Mark Kilgore, DO York, NE Influenza pneumonia
OP/JAOA 1919 April/May DeWitt T. Lightsey, DO Bartow, FL Influenza
JAOA 1919 October William W. Fifield, DO Old Town, ME Lingering illness
JAOA 1919 November Edward Mattock, DO Glendale, AZ Pneumonia
JAOA 1920 April S. Howard Gardner, DO Kirksville, MO Influenza
OP 1920 January Alred Marshall Smith, DO Charlestown, WV Lingering illness
JAOA 1920 July Herbert E. Wright, DO Malden, MA Influenza
OP/ JAOA 1920 September/October Laura Miller Cleland, DO Port Huron, MI

Otros casos de mortalidad entre los medicos osteópatas de causa no especificada durante este tiempo incluye las siguientes muertes reportadas; la gripe como causa de muerte sigue siendo una posibilidad para ellos 10-12:

C.R. Atzen, DO (Omaha, NE), Benjamin B. Baldwin, DO, Ralph Barrenger, DO (Oregon, IL), Albert R. Bell, DO (Washington, NC), Ori Coppernol, DO (Alliance, NE), L. Malcolm Cunningham, DO (Astoria, OR), Sara Agnes Davidson, DO (Canada) (Montreal, Quebec), Walter S. Dressell, DO (Carrollton, IL), Warren Dressel, DO, Bessie Duffield, DO (Knoxville, TN), Louisa Dutcher McKone, DO (Kansas City, MO), Albert A. Fisher, DO (Chicago, IL), Walter J. Ford, DO (Seattle, WA), S.J. Fryette (Madison, WI), Mathias Hook, DO (Grand Junction, CO), C.M.T. Hulett (Chicago, IL), Frank L. Johnston, DO, Seth Y. Kennedy, DO (Gloversville, NY), J.A. Kerr, DO (Wooster, OH), J. R. Klippelt, DO (Lebanon, MO), M.A. Lane, DO (Kirksville, MO), A.O. Lash, DO, John H. Lucas, DO (Chicago, IL), Dora Wyland McAfee, DO (Chariton, IA), T.H. McCall, DO (Atlantic, NJ), J.L. McClanahan, DO (Paola, KS), Mattie Moffet, DO (Windsor, MO), Nellie Morelock, DO (Rifle, CO), Ralph Moses, A.L. Nelson, DO (Sioux City, IA), Augusta Priscilla Musick, DO (Omaha, NE), E.E. Raynor, Johanna Miller Robson, DO (Hasting, NY), Maude Russell, DO (Fort Worth, TX), Orr Sanders, DO (Fargo, ND), Thomas Sellards, DO (Ann Arbor, MI), Wm. M. Smiley, DO (Albany, NY), James Alvin Stewart, DO (Denver, CO), B.V. Sweet, John W. Sylvester, DO (Cleveland, OH), F.M. Thomas, DO (Flagler, CO), Agnes Ussing, DO (Cranford, NJ), M.R. Wallace, DO (Oakland, CA), Harvey John Wentworth, DO (Appomattox, VA), T. Wildsmith, DO (Philadelphia, PA), Frank L. Wilt, DO.  Creemos que debido a un posible error tipográfico, T.H. McCall and F.H. McCall, puede ser la misma persona pero no tiene evidencia para apoyar la eliminación de cualquiera de los nombres de las listas respectivas.

Discusión

En una revisión de los obituarios, se descubrió específicamente que 20 médicos osteópatas murieron por complicaciones relacionadas con la influenza, como se enumera en la Tabla.

Se incluyeron 46 médicos osteopáticos adicionales sin ninguna causa de muerte en ninguna de las revistas. La comparación de estos números con la membresía de AOA de aproximadamente 2800 médicos osteopáticos equivale a una tasa de mortalidad del 2.4% por influenza, neumonía y causas no enumeradas.

Esta tasa de mortalidad relativamente baja es sorprendente teniendo en cuenta la falta de equipos de protección personal disponible tanto en el momento como recomendado en las revistas. En contraste, se prestó mucha atención a la buena higiene y nutrición en todas las revistas.

A partir del 13 de abril de 2020, 17 médicos de EE. UU., 13 osteopáticos y alopáticos, murieron de COVID-19, de 500,000 médicos en ejercicio en los Estados Unidos, 14 proporcionando una tasa de mortalidad de COVID-19 de 0.0003%.

Con la atención continua a la nutrición y la higiene que los médicos osteópatas enfatizaron originalmente, combinada con los avances modernos en el cuidado de la salud y el uso de equipos de protección personal, la mortalidad de los médicos durante las pandemias continuará disminuyendo.

Conclusión

A medida que la medicina moderna se enfrenta a un nuevo enemigo como es el COVID-19, esperamos que los médicos osteópatas vean su herencia de dedicación, innovación y medicina manipuladora en busca de la salud de los pacientes.

Que aquellos que han perdido la vida, tanto en ese entonces como ahora, sean recordados.

Reconocimiento

Estamos agradecidos por el material proporcionado por el Museo de Medicina Osteopática en Kirksville, Missouri.

Bibliografía

Centers for Disease Control and Prevention. The Deadliest Flu: The Complete Story of the Discovery and Reconstruction of the 1918 Pandemic Virus. Centers for Disease Control and Prevention website. https://www.cdc.gov/flu/pandemic-resources/reconstruction-1918-virus.html. Accessed April 24, 2020.

U.S. osteopathic medical schools by year of inaugural class. American Association Colleges of Osteopathic Medicine website. https://www.aacom.org/docs/default-source/data-and-trends/u-s-osteopathic-medical-schools-by-year-of-inaugural-class.pdf. Accessed April 24, 2020.

Cooper R. Medical schools and their applicants: an analysis. Health Affairs. 2003;22(4):71-84. https://www.healthaffairs.org/doi/pdf/10.1377/hlthaff.22.4.7. Accessed April 24, 2020. [CrossRef] [PubMed]

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Smith RK. One hundred thousand cases of influenza with a death rate of one-fourtieth of that officially reported under conventional medical treatment. J Am Osteopath Assoc. 1920;20:172-175. Reprint: 2000;100(5):320-323. https://jaoa.org/article.aspx?articleid=2092511. Accessed April 24, 2020.

Taubenberger JK, Reid AH, Krafft AE, Bijwaard KE, Fanning TG. Initial genetic characterization of the 1918 “Spanish” influenza virus. Science. 1997;275(5307):1793-1796. doi:10.1126/science.275.5307.1793 [CrossRef] [PubMed]

Smith R. One hundred thousand cases of influenza with a death rate of one-fortieth of that officially reported under conventional medical treatment. 1919. J Am Osteopath Assoc. 2000;100(5):320-323.

The Mueller DM. 2012-2013 influenza epidemic and the role of osteopathic manipulative medicine. J Am Osteopath Assoc2013;113:703-707. https://jaoa.org/article.aspx?articleid=2094647. Accessed April 24,2020.

The Ostetopathic Physician [archived edition appears at Museum of Osteopathic Medicine] 1919-1921;35(1)-40(6). https://www.atsu.edu/museum-of-osteopathic-medicine/historic-journals-osteopathic-books. Accessed April 24, 2020.

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Osteopathic Truth. 1918-1921;2(6)-6(3). Accessed April 24, 2020.

Kaplan RM. Physicians’ risk from COVID-19: a reassuring statistic. Medpage Today website. https://www.medpagetoday.com/infectiousdisease/covid19/85902. Accessed May 29, 2020.

Number of active physicians in the U.S. in 2019, by specialty area. Statista website. https://www.statista.com/statistics/209424/us-number-of-active-physicians-by-specialty-area. Accessed May 29, 2020.
 
 

Curso de especialización en Osteopatía deportiva

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Curso de especialización en Osteopatía deportiva

Presentación

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La diferencia entre doloroso y móvil / doloroso y bloqueado, los diferentes contactos con sus características, diferencia entre fuerza, masa, velocidad, densidad, aceleración, crónica, aguda, subaguda.

También veremos los diferentes thrust: en velocidad, masa, balística e incorporando cadenas mecánicas de palanca ascendente / descendente y su uso en la práctica y la patología.

Aprenderemos a inventar técnicas en función del lugar y el momento, las lesiones complejas, las técnicas en decoaptación, cierre, y aprenderás a probar una articulación sin compararla con la otra, así como muchos otros temas que despertarán tu curiosidad y responderán a tus preguntas.

Un curso centrado principalmente en la práctica intensiva (80% práctica /20% teórico).

Objetivos del curso

Con este curso de especialización podrás:

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    Una vez realizada la formación, el alumno estará capacitado para orientar el desarrollo práctico e inmediato en clínica.

Horario

14-15 de Marzo y 18-19 de Abril de 2020
De 09 a 14h y de 16 a 21h (40 horas)

Destinado a:

Osteópatas y estudiantes de 4º año de Osteopatía

* Curso dictado en Francés, con traducción simultánea al castellano

Profesor

Eric Robinson (France)
  • Osteópata desde 1997
  • Profesor en escuelas superiores de Osteopatía desde 2001

  • Ha sido osteópata en diversos equipos de fútbol (Bayern de Munich, l’Olympique de Marseille, Fútbol Club Barcelona, Girondins de Bordeaux) y selecciones nacionales de fútbol desde 1999.

  • Amplia experiencia en deportes de élite:
    Boxeo, Ski, Triatlón, MMA, surf o ballet

  • Fundador de la Asociación Internacional de Osteópatas del deporte

Precio del curso

Alumnos EOTS: 250€ / seminario  (2 seminarios)
Alumnos externos: 300€ / Seminario (2 seminarios)

*Después del 28 de Febrero, el precio se incrementará 30€ cada seminario

Inscripción

986-852-531  o info@escuelaosteopatiaeots.es 


(Los campos con "*" son obligatorios)

OSTEOPATÍA EN EL POSTPARTO – TRABAJO FIN DE CURSO OSTEOPATÍA

Gabriel Doval Salgado. Tutora: Fily Blanco Garrido

RESUMEN
Introducción:

La filosofía de la medicina osteopática se centra en la unidad de todas las partes del cuerpo y el principio de que la estructura y la función están interrelacionadas. El fundador de la medicina osteopática, Andrew Taylor Still, médico y doctor en osteopatía, desarrolla este método de tratamiento en base a que los sistemas de nuestro cuerpo dependen unos de otros para funcionar, y ese mantenimiento del cuerpo en su alineación correcta mejora la función del mismo y su capacidad para mantener la salud. La medicina manipuladora osteopática implica el examen de todo el paciente, visto desde un aspecto íntegro y holístico – cuerpo, mente, espíritu – y el tratamiento de cualquier estrés situado en el cuerpo.
Su praxis se basa en el conocimiento de la biomecánica corporal, así como su fisiología.
El posparto es el proceso que sigue al parto.
El objetivo de esta revisión biliográfica es analizar la evidencia científica del tratamiento osteopático del posparto.
Material y métodos:
En febrero, marzo y abril de 2018 se realizaron búsquedas bibliográficas en las bases de datos Pubmed, Jaoa y Medline.
Resultados:
En un primer lugar, un estudio sobre el proceso del embarazo, parto y posparto, atendiendo a los cambios estructurales, los beneficios de la aplicación de la osteopatía en los mismos y la osteopatía como prevención a posibles alteraciones en el posparto.
Seguidamente, entre los artículos seleccionados, se analizan dos artículos basados en la aplicación de tratamiento manipulador osteopático (OMT) para dolor. En otro se observa la seguridad de OMT en el tercer trimestre de embarazo. En un cuarto artículo se estudia el beneficio del OMT en parto por cesárea.


Introducción:

La filosofía de la medicina osteopática se centra en la unidad de todas las partes del cuerpo y el principio de que la estructura y la función están interrelacionadas. El fundador de la medicina osteopática, Andrew Taylor Still, médico y doctor en osteopatía, desarrolla este método de tratamiento en base a que los sistemas de nuestro cuerpo dependen unos de otros para funcionar, y ese mantenimiento del cuerpo en su alineación correcta mejora la función del mismo y su capacidad para mantener la salud. La medicina manipuladora osteopática implica el examen de todo el paciente, visto desde un aspecto íntegro y holístico – cuerpo, mente, espíritu – y el tratamiento de cualquier estrés situado en el cuerpo.
Su praxis se basa en el conocimiento de la biomecánica corporal, así como su fisiología.
El posparto es el proceso que sigue al parto.
El objetivo de esta revisión biliográfica es analizar la evidencia científica del tratamiento osteopático del posparto.
Material y métodos:
En febrero, marzo y abril de 2018 se realizaron búsquedas bibliográficas en las bases de datos Pubmed, Jaoa y Medline.
Resultados:
En un primer lugar, un estudio sobre el proceso del embarazo, parto y posparto, atendiendo a los cambios estructurales, los beneficios de la aplicación de la osteopatía en los mismos y la osteopatía como prevención a posibles alteraciones en el posparto.
Seguidamente, entre los artículos seleccionados, se analizan dos artículos basados en la aplicación de tratamiento manipulador osteopático (OMT) para dolor. En otro se observa la seguridad de OMT en el tercer trimestre de embarazo. En un cuarto artículo se estudia el beneficio del OMT en parto por cesárea.

Conclusiones:
En la mayoría de estudios que hay, aunque se observa una eficacia y seguridad del OMT en el posparto, se necesitan más estudios y mayores investigaciones para consolidar la evidencia del tratamiento manipulador osteopático en esta rama.
Palabras clave: “Osteopatía”, “Embarazo”, “Posparto”, “dolor posparto”, “depresión posparto”, “tratamiento manipulativo osteopático”, “manipulación osteopática”.

Listado de abreviaturas:
OMT: Tratamiento Manipulador Osteopático
LBP: Dolor Lumbar Bajo

INTRODUCCIÓN
La filosofía osteopática adopta un enfoque de bienestar a través del conocimiento de las interrelaciones de estructura y función, y una búsqueda de las causas de los problemas de los pacientes.1
En 1874, Andrew Taylor Still, médico y doctor en osteopatía (DO), funda la osteopatía y su clínica, así como métodos diagnósticos, y las implementaciones terapéuticas, y desarrolla la teoría de que el proceso de enfermedad surge cuando el flujo de la vida se interrumpe. 2


Una lesión, como él llamó a esta interrupción de flujo, es cualquier cambio en las estructuras del tejido en tamaño, textura, estructura y posición.2
El concepto original de lesión proviene de la fascinación de Still con la maquinaria y la tecnología desarrollada en la revolución industrial en el siglo XIX, así como la mecánica newtoniana clásica, cuyas leyes describen una perfecta construcción del movimiento bajo un sistema de fuerzas. Del mismo modo, Still describió el cuerpo humano como una delicada y perfecta máquina y al osteópata como el mecánico que examina esta máquina humana frente al estrés, la tensión y las variaciones de la estructura, que luego corrige o ajusta para restablecer el fino equilibrio, para que la curación pueda comenzar.2


También fue influenciado por la ola emergente de anatomización en medicina, por las disecciones de cadáveres y el estudio anatómico del cuerpo humano, así como las ideas de irritación espinal y obstrucción.2
Él postuló que huesos, músculos, membranas, órganos, nervios, la sangre y la linfa están interrelacionadas armoniosamente.2
Él creía que la salud está basada en la integridad estructural y se desarrolla cuando el flujo de los fluidos corporales no se ve obstaculizado.2
El término lesión osteopática fue desarrollado sobre la base de la comprensión de Still de obstrucción de fluidos corporales o sus centros de control neuronal. Para definir un impedimento como una lesión osteopática, era inicialmente necesario tener un desorden estructural de partes interrelacionadas, o un cambio en el tamaño de las diferentes partes del individuo, como sobrecrecimiento, detención del crecimiento o atrofia, que luego condujera a un desorden funcional.2


El fundador y los primeros precursores de la osteopatía definen la lesión osteopática como un evento monocausal, es decir, como una fuente de disfunción. Con el tiempo, los términos y las definiciones han evolucionado, lo que lleva a la comprensión de hoy de la disfunción somática, que es multifacético. La evidencia más actualizada de la biociencia y la medicina ha llevado a una interpretación multidimensional de la disfunción somática, incluida la sugerencia de un modelo neurofasciogénico, en el que el papel de la fascia en el desarrollo de sus características palpables es tenido en cuenta.2


El objetivo era, por lo tanto, adaptar el cuerpo de un estado anormal a un estado de normalidad (manipulando huesos, ligamentos y músculos para lograr un flujo normal del fluido y función de los nervios y sistemas excretores).2
Esta filosofía se puede aplicar a la atención de mujeres embarazadas y en posparto.3


Las mujeres están sujetas a muchos cambios. Estos cambios incluyen un entorno hormonal cíclico, alteraciones importantes en la biomecánica durante el embarazo, estrés psicosocial y otras modificaciones durante la crianza de los hijos, y más ajustes durante la menopausia. El tratamiento manipulador osteopático es una opción valiosa para muchas mujeres afectadas desde el parto hasta la menopausia.1
Es necesario entender el proceso del embarazo para poder comprender el posparto.


Durante el embarazo, el cuerpo materno se somete a varios cambios estructurales para acomodar el crecimiento del feto. A medida que progresa el embarazo, estos cambios tienen un profundo efecto sobre el funcionamiento diario de la paciente embarazada. La liberación de hormonas tales como relaxina y progesterona cambia la fisiología del cuerpo, lo que puede exagerar tensiones anatómicas en el cuerpo materno.

La hormona relaxin, que comienza a segregarse alrededor de la décima a la duodécima semana de embarazo, causa laxitud dentro de las articulaciones sacroilíacas y sínfisis púbica para permitir la ampliación de la cintura pélvica. A medida que la pelvis comienza a inclinarse hacia delante, la lordosis lumbar aumenta, lo que aumenta el estiramiento de los músculos extensores del tronco y en las articulaciones sacroilíacas, lo que lleva a aumento de la espalda baja y dolor pélvico. Además, como el feto desciende a la pelvis ensanchada, la presión aumentada en el plexo lumbosacro puede inducir dolor ciático y parestesia en la pierna. Durante el embarazo, varios cambios fisiológicos ocurren dentro del cuerpo materno que puede interrumpir la normalidad estructural y la función corporal.

Los principales cambios hemodinámicos inducidos por el embarazo incluyen aumento del trabajo del corazón, retención de sodio y retención de agua, lo que lleva a expansiones en el volumen de sangre y reducciones del sistema de resistencia vascular. También aumento de la presión arterial sistémica.3


Estos cambios comienzan temprano en el embarazo, alcanzan su pico durante el segundo trimestre, y luego se mantienen relativamente constantes hasta la entrega.3


Con el parto vaginal, cambios estructurales óseos junto a laxitud ligamentosa hacen a la mujer particularmente propensa a disfunciones sacroilíacas de posparto, las cuales pueden causar grave incomodidad. Factores predisponientes a disfunciones somáticas en todas las pacientes en posparto incluyen cambios posturales y estrés emocional, que colectivamente conducen a hiperirritabilidad de músculos y aumento del dolor.4


A continuación se muestran otros cambios estructurales que pueden derivar del embarazo, parto y posparto, generando dolor u otras alteraciones.


En el embarazo las rótulas se desvían lateralmente, para poder mantener un equilibrio adecuado estando de pie. En muchas mujeres, debido a la desviación lateral de las rótulas, los tobillos tienen una movilidad reducida y el arco del pie puede aplanarse. Estos cambios estructurales de la extremidad inferior pueden exagerarse en el embarazo y aumento de peso. En consecuencia, la alteración de la marcha puede influir en el dolor en la pelvis ósea como resultado de la tensión gravitacional. Aunque la laxitud ligamentosa pélvica es deseable en el embarazo (para facilitar el parto vaginal normal), la laxitud continua puede contribuir al prolapso de órganos.

El sacro está suspendido entre los ilíacos por los ligamentos. La caída sobre las nalgas o la pelvis puede restringir el movimiento sacro y provocar dolor pélvico, a través de la tensión de los ligamentos en el útero o el piso perineal. Si no se trata, puede causar dispareunia.


La mitad inferior del cuerpo tiene más músculos que la mitad superior. Un tono muscular deficiente puede aumentar la lordosis lumbar y exagerar la inclinación pélvica anterior, con la consiguiente aglomeración de vísceras en el cuenco pélvico. El embarazo también puede agravar la lordosis lumbar. La cifosis torácica también puede ser mayor como resultado del aumento del peso de los senos. Si las tensiones musculares y ligamentosas no se abordan después del parto, la mala postura resultante de estos cambios puede contribuir al dolor pélvico.1


El objeto de este trabajo es analizar el beneficio del tratamiento osteopático en el posparto.


MATERIAL Y MÉTODOS
Se ha hecho una revisión sistemática de todo lo que tenga un carácter científico y hemos buscado artículos que tengan suficiente evidencia de si la OMT es útil o no, en mujeres en posparto. Se buscaron en diferentes temáticas, principalmente en temas como el dolor, la depresión posparto, dolor pélvico crónico, incontinencia urinaria, disfunción sacroilíaca, prolapso uterino. (estos últimos sin éxito de búsqueda).

  • Lugares de búsqueda:
    o JAOA
    o PubMed
    o Medline
  • Palabras clave:
    “Osteopatía”, “Embarazo”, “Posparto”, “dolor posparto”, “depresión posparto”, “tratamiento manipulativo osteopático”, “manipulación osteopática”.
    Búsquedas realizadas en el DeCS: osteopathic, postpartum, manipulative, treatment, depression, somatic disfuntyon, sacroiliac joint, abdominal pain, low back pain (todo ello en sus diferentes combinaciones).

Resultados jaoa:
o Osteopathic medicine of/and postpartum = 41 resultados
o Osteopathic manipulative of/and postpartum = 24 resultados
o Osteopathic treatment of/and postpartum = 39 resultados

  • Resultados pubmed:
    o osteopathic manipulative and postpartum = 6 resultados
    o Osteopathic medicine and postpartum = 38 resultados
    De todos estos resultados, las palabras de búsqueda con las que más artículos válidos se encuentran son “Osteopathic medicine and postpartum” en la página de búsqueda “Jaoa”. Un total de 41 resultados de los cuales se seleccionaron 9.
    En el resto de búsquedas, cambiando página de búsqueda y palabras de búsqueda, estos nueve artículos son los que aparecen. Después de una revisión bibliográfica de los artículos encontrados, los nueve seleccionados son los que consideramos de mayor utilidad para la realización de este trabajo.
    De estos nueve, cuatro de ellos son válidos para el objetivo de este estudio.
    Dos de ellos son revisiones bibliográficas (una sobre el dolor en el posparto y otra sobre la depresión posparto). Por ser revisiones bibliográficas no nos sirven para el objetivo de este trabajo.
    Otros tres no contienen la palabra posparto, y aunque los tres estudios llegan a conclusiones favorables con la aplicación de la osteopatia (en el dolor lumbar, el dolor pélvico crónico y la depresión, respectivamente), ninguno realiza el estudio de OMT en estas alteraciones con pacientes en posparto. Por ello tampoco sirven para el fin de este estudio.
    Criterios de inclusión:
  • Realizados en los últimos 15 años
  • Artículos publicados en inglés
  • Texto completo
    Criterios de exclusión:
  • Artículos no centrados en referencia al asunto del estudio

Artículos repetidos

  • Reportes de caso
  • Revisiones bibliográficas

RESULTADOS
a) Hastings V. et. al. 4 Por título: “Eficacia del tratamiento manipulador osteopático en el manejo del dolor posparto”.
Este estudio se centra en la eficacia para trabajar con OMT sobre el dolor posparto investigando los efectos del tratamiento manipulativo osteopático sobre este; la ubicación, la calidad y el momento del dolor, así como la diferencia entre el parto vaginal y por cesárea.
Se realizó el cuestionario “McGill pain” de forma abreviada, mediante descriptores de dolor (sensorial y afectivo), dividiendo el dolor entre leve, moderado y severo. El puntaje sensorial fue basado en descriptores que definieron la sensación orgánica del dolor y el puntaje afectivo la reaccion emocional al dolor.


Se realizaron pruebas T pareadas y pruebas Mc Neemar para analizar los cambios antes y después de OMT para variables continuas y categóricas, respectivamente.


Se realizaron análisis de varianza para valorar las diferencias de dolor entre pacientes que tuvieron cesárea y pacientes con parto vaginal, así como para diferenciar los diferentes regímenes de medicación para el dolor.
Un total de 59 pacientes cumplieron los criterios de inclusión queriendo participar en el estudio.


Los tiempos de tratamiento variaron de 20 a 30 minutos y fueron echos a medida, de acuerdo a los hallazgos estructurales hallados, realizados según los principios y práctica osteopática.
Las técnicas osteopáticas más utilizadas fueron equilibrio de tensión

Un total de 34 pacientes (57.6%) informaron tener dolor antes de OMT, y 16 (27.1%) reportaron dolor después de OMT. Esta diferencia fue significativa. La disminución del dolor abdominal también se informó, con 32 pacientes (54.2%) informando dolor abdominal antes de OMT y 22 pacientes (37.3%) informaron dolor abdominal después de OMT. Once pacientes (18.6%) informaron haber tenido dolor vaginal antes de OMT, y 5 (8,5%) informaron tener dolor vaginal después de OMT.


Después de OMT, una disminución estadísticamente significativa fue encontrado en puntajes en el cuestionario de dolor corto McGill. Además, los resultados demuestran que OMT fue capaz de aliviar por completo el dolor en 13 pacientes (22%) que informaron una resolución del dolor lumbar, abdominal y vaginal después de OMT. Estos hallazgos demuestran que OMT podría ser prometedor para el control de dolor posparto como un complemento a la atención estándar.


Conclusión: Los resultados preliminares demuestran que OMT es eficaz para el manejo del dolor después de un parto por cesárea y vaginal. Los pacientes informaron disminuciones generales significativas en dolor inmediatamente después de OMT, y alguna resolución de dolor en áreas específicas. En este momento, la falta de un grupo de control excluye la capacidad de hacer declaraciones causales. Sin embargo, estos resultados descriptivos proporcionan un fuerte apoyo para una investigación adicional para investigar estas preguntas. Futuras investigaciones deben intentar ensayos controlados aleatorios involucrando a múltiples hospitales para solidificar la eficacia y generalización de OMT para el dolor posparto.

b) Schwerla F. et al. 5. Por título: “Eficacia de la recuperación de dolor crónico de pelvis con tratamiento manipulador osteopático.”


Se realizó un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado por simulación para determinar la eficacia de 6 sesiones de OMT en 8 semanas. La recuperación fue evaluada en la semana 12 usando una medida compuesta de recuperación del dolor y recuperación funcional.

De 137 mujeres identificadas inicialmente, 80 cumplieron los criterios y fueron incluidas en el estudio. 40 en el grupo de OMT y 40 en el grupo de control.
Los participantes en el grupo de OMT recibieron una serie de 4 completos exámentes osteopáticos (al inicio, 2 semanas, 4 semanas y 6 semanas después) y OMT, con una duración de 40 a 60 minutos cada sesión. Dos osteópatas realizaron todos los exámentes y manipulaciones. Se realizó una evaluación de seguimiento a cabo de 3 meses después del final del estudio. En cada visita, los participantes se sometieron a osteopatía de cuerpo completo de acuerdo con los principios osteopáticos. Las disfunciones somáticas se evaluaron en el parietal, visceral y sistemas craneosacrales, incluida la observación, pruebas de detención, palpación y pruebas de movimiento. Ambos osteópatas utilizaron un método estandarizado en el formulario de examen. Se realizaron en cada visita técnicas estándar de manipulaciones directas de alta velocidad, de baja amplitud, liberación miofascial. También técnicas indirectas (funcionales y equilibrio de tensión ligamentosa), visceral y técnicas craneales.
Los participantes no podían recibir ningún otro tratamiento adicional (medicación, fisioterapia u otras fuentes de alivio del dolor).
Los participantes del grupo de control no recibieron OMT ni fueron evaluados por disfunciones somáticas durante el período que duró el estudio de 8 semanas. Tampoco se les permitió recibir ningún tratamiento adicional para aliviar el dolor.
Hubo un gran efecto de tratamiento para la recuperación con OMT.
La diferencia en los cambios longitudinales durante el período de estudio de 8 semanas fue significativamente mayor en el grupo de OMT que en el grupo de control.
La disminución en la intensidad del dolor en el grupo OMT fue estadisticamente significativa, correpondiendo con un 73% de mejora. En el grupo de control, los valores de la media cambiaron marginalmente durante el período de espera, con un 7 % de mejora. Durante el seguimiento, 3 meses después del final de OMT, la intensidad del dolor se había reducido aún más.

También hubo un efecto de interacción singnificativo entre OMT y depresión comórbida, lo que indica que los pacientes sin depresión eran más propensos para recuperarse del dolor lumbar crónico con OMT.
No se registraron efectos adversos graves durante el período de estudio. Ocasionalmente, los participantes refirieron cansancio después de las sesiones de OMT.


c) Kendi L. et al. 6 Por título: “Seguridad de la osteopática Tratamiento manipulativo durante el tercer Trimestre por trabajo de parto y resultados de parto.”
El motivo de este estudio es evidenciar la seguridad del tratamiento de manipulación osteopática en el tercer trimestre de embarazo, lo que nos sirve para confirmar la necesidad de una prevención en el posparto y para verificar la eficacia de la osteopatía en estos cambios fisiológicos y estructurales tan potentes para la mujer.


El estudio se realizó mediante un ensayo clínico aleatorizado controlado que estudió la aplicación de un protocolo de OMT para gestionar dolor y disfunción en pacientes embarazadas durante su tercer trimestre.
400 pacientes embarazadas fueron asignadas aleatoriamente a 1 de 3 grupos de estudio diferentes: atención habitual más OMT, atención habitual más ecografía con tratamiento placebo, o sólo atención habitual.
Se analizó en el estudio ya de parto la incidencia de alto riesgo, el estado de las participantes, el proceso del parto, incluida su duración, fiebre en la madre durante el parto, parto vaginal operativo, parto por cesárea, necesidad de fórceps o dispositivo de vacío, necesidad de episiotomía, incidencia de laceración perineal, líquido amniótico teñido de meconio y puntajes de Apgar en niños.


Se estudiaron los datos de 380 participantes.
Como resultados, el estado de alto riesgo era menos probable a desarrollar en las participantes que recibieron OMT.

El protocolo de OMT tampoco aumentó el riesgo de parto precipitado, a nivel vaginal o por cesárea, necesidad de fórceps o dispositivo de vacío. Tampoco aumentó el riesgo para episiotomía, incidencia de laceración perineal o líquido amniótico teñido de meconio.


De todos los demás resultados maternos examinados, no se informaron diferencias entre los 3 grupos de tratamiento con la excepción del aumento en la duración del parto en las pacientes que si recibieron OMT.
Los resultados son favorables y sugieren que el protocolo OMT dado durante el tercer trimestre del embarazo tal como se aplica en el estudio es seguro con respecto a resultados laborales y de parto.
d) Martingano D. et al.  Por título: “Management of Cesarean Deliveries and Cesarean Scars With Osteopathic Manipulative Treatment: A Brief Report”


Las cicatrices de cesárea suponen un conjunto único de riesgos para las mujeres que han tenido partos por cesárea.
Una integración del tratamiento manipulativo osteopático en el manejo de partos por cesárea y las cicatrices por cesárea aún no se ha definido. El autor presenta 4 casos de cesárea en los que se integró el tratamiento manipulador osteopático con resultados exitosos.


El OMT aplicado fue dirigido a reducir la tensión sobre la cicatriz de la cesárea (en los casos de TOLAC y cesárea repetida); para restaurar el equilibrio y la hemostasia en áreas de disfunción somática; y para curar disfunciones de las vísceras y estructuras anatómicas relacionadas, causadas por procedimientos quirúrgicos previos, vaginales y parto por cesárea y cambios en el útero grávido.
Los criterios de inclusión para las 4 pacientes en el presente fueron:

Una paciente que no tenía antecedentes de cirugía abdominal o parto por cesárea.

Una paciente 1 parto por cesárea con incisión uterina,

Una paciente con 1 parto por cesárea con incisión uterina y la TOLAC deseada.

Una paciente que tuvo una cesárea e incisión uterina y se quedó embarazada con el saco implantado en la cicatriz de la cesárea siendo candidata para el tratamiento con metotrexato.
El tratamiento involucró 7 componentes: (1) OMT preoperatoria para cesáreas primarias, (2) preoperatorio OMT para partos por cesárea repetida, (3) OMT durante trabajo para pacientes que desean TOLAC, (4) OMT después parto por cesárea, (5) OMT después del VBAC exitoso, (6) OMT en el seguimiento postoperatorio, y (7) OMT para embarazos ectópicos por cesárea administrados con metotrexato sistémico. Las cicatrices de cesárea tienen vínculos directos con la fascia perineal y su conexión con la fascia transversa. Estas cicatrices pueden interferir con la distribución de la carga fascial y crear adherencias a los tejidos vecinos y las vísceras pélvicas.
En todos los casos actuales, la OMT preoperatoria fue usado para evitar complicaciones para la madre y el feto. Aunque el protocolo se utilizó con éxito en 4 casos, existen limitaciones. Al realizarse incisiones en estos casos, cualquier recomendación puede aplicarse sólo a este tipo de incisión. Adicionalmente, cada uno de los pacientes tenía un IMC de 22 o menos; exceso de peso y los pacientes obesos pueden tener poco o ningún beneficio de procedimientos.
El protocolo debe someterse a control aleatorizado controlado para llegar a conclusiones definitivas con respecto a los riesgos y beneficios de la TMO para partos por cesárea primaria, cesáreas repetidas, TOLAC y cicatriz de cesárea de embarazos ectópicos que son manejados con metotrexato sistémico.
Debido a la limitación del tamaño de la muestra y el número insuficiente necesario para tratar, los resultados exitosos pueden haber sido una coincidencia. Se necesitan estudios adicionales con un mayor tamaño de la muestra y la aleatorización.
A pesar de que integrar las técnicas de OMT en la gestión de cesárea aún no se ha definido, los 4 casos presentes tuvieron resultados exitosos cuando OMT se integró en el plan de tratamiento. Se requieren estudios adicionales para refinar este enfoque de tratamiento y evaluar más claramente los riesgos y beneficios potenciales en un estudio ensayo controlado.

DISCUSIÓN Una vez revisados y analizados los artículos válidos, encontramos varios puntos en común que son de relevancia para sacar varias conclusiones favorables. También se encuentran varios factores limitantes que seguidamente expondremos. Cabe destacar la escasez de estudios que relacionen alteraciones de posparto tratadas con osteopatía, en comparación con artículos de osteopatía que nos hablan del embarazo o del dolor exclusivamente. Con respecto al posparto, los artículos de Martingano D. et al.7, Schwerla F. et al.5 y Hastings V. et al.4 nos hablan principalmente del tratamiento del dolor.

En el artículo Kendi L. et al.6 nos encontramos con la seguridad del tratamiento osteopático en el tercer trimestre de embarazo, y como este permite mejores resultados de cara al parto y posparto.

La limitación de este último estudio, es que no se enfoca a la seguridad de la osteopatía en el posparto, si no que lo hace de cara al embarazo en el tercer trimestre. Lo utilizamos sin embargo para analizar la osteopatía como prevención de cara a un mejor posparto. Los efectos son positivos, reduciendo la probabilidad de estado de alto riesgo en la entrega.

Los estudios presentan una media muestral de 130,75 sujetos, contando con el estudio de Kendi L. et al.6 cuyo grupo de estudio es el más elevado, compuesto por 380 participantes.

En los otros tres estudios, que hablan más concretamente del tratamiento del dolor en posparto, la media muestral es de 47,6 sujetos.

En relación al tratamiento osteopático, en todos los estudios se refleja el tipo de tratamiento realizado.

En tiempos de tratamiento, se observan diferencias significativas entre unos estudios y otros, donde en los artículos de Martingano D. et al. 7 y Hastings V. et al.4 sólo realizan una única sesión de osteopatía antes de valorar resultados. El tiempo estimado de tratamiento osciló entre los 20 y 30 minutos. El el artículo de Schwerla F. et al.5 el tiempo de sesión osciló entre los 40 y 60 minutos, y se realizaron 6 sesiones en 8 semanas.


Un factor limitante en Martingano D. et al.7 es el escaso grupo de estudio (con 4 sujetos). La falta de grupo de control en este artículo así como en Hastings V. et al. 4 es también un factor limitante para poder sacar conclusiones causales. En Hastings V. et al.4 el grupo de estudio es el más amplio, formado por 59 participantes, pero como dijimos, sin grupo de control. Diferente en Schwerla F. et al.5 donde si que hay un grupo de estudio de 80 mujeres y donde se incorpora un grupo de control, dividiendo el grupo de estudio en dos, lo que permite concretar conclusiones más claras y precisas.


Valorando estos datos, el estudio de Schwerla F. et al.5 es el de mayor calidad científica.
Pese a estas diferencias, en todos los artículos se observa eficacia en el tratamiento osteopático realizado. En Hastings V. et al.4 se observa un 22% de sujetos que experimentan una total mejora. Otros porcentajes de pacientes experimentaron mejoras parciales. En Schwerla F. et al.5 se observa un 73 % de mejora.


Un factor a favor en todos los estudios es que ninguno presentó consecuencias adversas al tratamiento osteopático.
Una conclusión común entre los cuatro estudios es que son necesarias futuras investigaciones para sacar conclusiones más firmes.


Es importante mencionar que no son facilmente comparables los estudios de Hastings V. et al.4 y de Schwerla F. et al.5 con el estudio de Martingano D. et al.7 , al tratarse de condiciones patológicas diferentes. Los dos primeros se enfocan hacia el dolor pélvico crónico en caso de Schwerla F. et al.5 y dolor inespecífico de posparto en Hastings V. et al.4, mientras que Martingano D. et al.7 se enfoca al dolor por cicatriz del parto con cesárea.

CONCLUSIONES
Hay muchos estudios realizados sobre tratamiento osteopático para dolor lumbar, para dolor pélvico, para depresión (aunque no tanto como los anteriores), con buena evidencia y resultados favorables, pero hay carencia de estudios que valoren e investiguen sobre estas alteraciones en el posparto. Es decir, faltan estudios que profundicen en la relación de las alteraciones que pueden suceder en el posparto, y como tratarlas mediante osteopatía.


Principalmente se ha investigado el OMT en el dolor lumbar y el dolor crónico de pelvis.


Los estudios encontrados sobre posparto, aunque escasos, vienen a evidenciar la eficacia del tratamiento osteopático, así como su seguridad.
Con la mayoría de estudios realizados así como revisiones sistemáticas, se están creando las bases para posteriores estudios clínicos en abundancia, donde pueda haber amplios grupos de estudio, incluyendo grupos de control.


Estamos observando el crecimiento progresivo de la investigación en osteopatía en este ámbito.


El estudio realizado nos permite sacar las conclusiones de que la evidencia de los múltiples beneficios de la osteopatía en el posparto, cada vez serán mayores.


La osteopatía tiene mucho que aportar a este proceso maravilloso de dar la vida, y cada vez se irá demostrando más.

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6 PROMOTE Study: Safety of OsteopathicManipulative Treatment During the Third Trimester by Labor and Delivery Outcomes Kendi L. Hensel, DO, PhD; Brandy M. Roane, PhD; Anita Vikas Chaphekar, OMS III; and Peggy Smith-Barbaro, PhD
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14 Depression, Somatization, and Somatic Dysfunction in Patients With Nonspecific Chronic Low Back Pain: Results From the OSTEOPATHIC Trial John C. Licciardone, DO, MS, MBA; Robert J. Gatchel, PhD; Cathleen M. Kearns, BA; and Dennis E. Minotti, DO